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JULIAN ALPS BY UTMB 170k: CRÓNICA FERNANDO ALVAREZ (BRONCE)

JULIAN ALPS BY UTMB 170k: CRÓNICA FERNANDO ALVAREZ (BRONCE). Nuestra sección TRAIL RUNNING ALPES viaja hoy a los Alpes Julianos de Eslovenia con el español Fernando, quien logró el bronce en sus cien millas.

Victoria para el esloveno Ivan Hrastovec mientras la corredora británica Fiona Pascall logra el título femenino, terminando en un increíble segundo puesto en la general.  Arrancamos con resumen general y vamos despues con la crónica personal de Fernando.

Julian Alps by UTMB. Foto Org.


JULIAN ALPS BY UTMB 170k, ESLOVENIA

CRÓNICA FERNANDO ALVAREZ (BRONCE)

Las montañas eslovenas ofrecieron unas magníficas condiciones el pasado fin de semana en la Julian Alps Trail Run by UTMB, que reunió a los corredores en Kranjska Gora para formar parte del mayor evento de trail running de Eslovenia y conseguir las preciadas Running Stones para las UTMB World Series Finals del año que viene.

JULIAN ALPS BY UTMB: LOS CAMPEONES

Ivan Hrastovec (SVN – UTMB Index 798) regresó para defender su título de 2021 en la distancia I Feel Slovenia Ultra Trail. Machacando su tiempo anterior en casi dos horas, Hrastovec celebró otra victoria en casa tras completar la carrera de 170km con un margen de dos horas sobre el segundo clasificado masculino, Kevin Biggs (CAN – UTMB Index 778) y con Fernando Álvarez (ESP – UTMB Index 742) en tercera posición.

La mejor actuación del fin de semana fue la de la corredora británica Fiona Pascall (UTMB Index 708) que completó el recorrido en 24:39:07, cruzando la meta en segunda posición de la general, por detrás de Hrastovec, y convirtiéndose en la primera mujer clasificada por un amplio margen en el que fue su debut en una carrera de 100 millas.

Tras haber hecho un DNF en la UTMB TDS® de Chamonix a principios de mes, Esther Fellhofer (AUT – UTMB Index 718) se recuperó y se hizo con el segundo puesto, mientras Barabara Jolić (SVN – UTMB Index 688) completó el podio en tercera posición.

Se disputaron además carreras de 100k, 50k y 20k de las que os ofrecemos tambie el listado de podios completos abajo, antes de centrarnos ya en la carrera de Fernando.


ALPES JULIANOS UTMB 170K, DESDE DENTRO

CRÓNICA PERSONAL 100 MILLAS FERNANDO ALVAREZ, BRONCE

El pasado 8JUL nada más cruzar la meta de la Ehunmilak 2023, y completamente exhausto después de haber pasado casi 28 horas recorriendo los parques de Aralar y Aizkorri, le dije a mi acompañante que ese sería mi último ultra de este año.

En los primeros seis meses del 2023 había ya participado en dos maratones de montaña, los 100 km del Ultra Trail del Chianti y en el Cape Wrath Ultra (carrera por etapas por las Highlands escocesas donde se recorren 400 km en ocho días), amén de las apenas terminadas cien millas vascas.

Mi cuerpo parecía suplicar una tregua, unas semanas de descanso, no más, pero las ganas de seguir compitiendo resultaron más poderosas. Así que, un par de días después, ya bastante recuperado, cambié de opinión y me propuse hacer otras cien millas en el mes de septiembre aprovechando que tendría tiempo para entrenar durante el verano y podría así alargar mi buen momento de forma.

DEL GOIERRI A LOS ALPES JULIANOS

La cuestion era qué prueba elegir. Me puse dos condiciones: la primera, que estuviera relativamente cerca de Parma, ciudad donde resido; la segunda, que para nada fuera una carrera multitudinaria como lo pueden ser la Lavaredo Ultra Trail o el archiconocido UTMB.

Después de barajar varias opciones, finalmente me decanté por el Julian Alps by UTMB, es decir la Ultra Trail de los Alpes Julianos, en Eslovenia. Sobre el papel pintaba bien, 170 km con unos 9000 metros de desnivel positivos y un recorrido espectacular, con tramos aparentemente corribles, circundando el parque nacional del Triglav, en Eslovenia.

Me diseñé un exigente plan de entrenamiento para las nueve semanas que aún faltaban hasta el día de la prueba. Combiné entrenamientos en montaña por todo tipo de terrenos aprovechando mis vacaciones en Canarias y una escapada a Courmayeur con sesiones en cinta de correr (con inclinación) una vez de vuelta a casa. Las dos últimas semanas reduje considerablemente el volumen de kilómetros para llegar lo más descansado posible al día de la prueba. Física y mentalmente me sentía preparado.

JULIAN ALPS BY UTMB: Vamos allá.

La mañana anterior al UTAJ la dedico a preparar la mochila, comprobando una y mil veces que no se me pasa por alto nada del material obligatorio requerido por la organización y que lleva conmigo toda la comida y bebida que estimaba consumir durante la prueba.

En los 500 km que dista mi casa de Kranjska Gora, centro neurálgico del UTAJ, me da tiempo más que de sobra a ultimar la estrategia de carrera, decantarme por el material con el que finalmente voy a salir desde el inicio y aquél que pienso dejar en las dos bases de vida habilitadas así como repasar mi plan nutricional.

Como tantas veces había escuchado, los ultras se acaban convirtiendo en un concurso de comida, y yo no estaba dispuesto a dejar nada a la improvisación. Ya en Kranjska Gora, y después de haber descansado un rato en la habitacion de mi hostal, me dirigí a la feria del corredor.

LA VÍSPERA

Una feria animada, ya que allí nos juntábamos corredores de las cien millas, con aquellos de distancias menores, hasta cinco (100, 60, 25, 15 y 10 km). Allí ya se respiraba ese ambiente que a todos los corredores hace que nos suban las pulsaciones y segreguemos adrenalina, esa sensación que hace sentirnos orgullosos de pertenecer al mundo freak del trail running.

Después de pasar el preceptivo control de material, recogí mi dorsal sin tener que hacer ninguna cola y me encomendé a la tarea de encontrar un lugar decente en el que continuar con mi carga de hidratos de carbono. Ademas, quería acostarme lo antes posible. Una vez de vuelta al hostal, repaso por última vez la mochila y me acuesto. Duermo todo lo bien que se puede dormir antes de enfrentarte a cien millas.

El día de la prueba amanece con un sol precioso y una temperatura benévola, preludio del gran día que nos espera. Estoy citado a las nueve en el centro de la ciudad donde un autobús de la organización nos lleva hasta Kobarid, punto de partida del UTAJ. Durante la hora y media de viaje puedo vislumbrar la belleza de esta parte del país. En el autobus reina un silencio casi sacramental; imagino que, como yo, cada corredor está concentrado en lo que está por venir y aprovecha a contestar los últimos mensajes de ánimo de amigos y familiares.

JULIAN ALPS BY UTMB: ¡LA SALIDA!

Una vez en Kobarid, mato el tiempo que queda hasta el pistoletazo de salida tomando un café y charlando con algunos compañeros. Me hace mucha ilusión cruzar unas palabras con Iván, el otro corredor español. Por fin, a las doce y media de la mañana, 92 valientes tomamos la salida.

En ese momento no sabemos que tan solo 54 de nosotros cruzaremos la línea de meta. El primer kilómetro de la prueba es neutralizado; todos los corredores zizagueamos por las calles de Kobarid siguiendo al coche de la organización. Una vez fuera del pueblo, el coche se echa a un lado, algunos corredores aceleran el ritmo y comienzan a abrir hueco.

En mi caso, los primeros kilómetros de un ultra normalmente los suelo dedicar a encontrar mi lugar en la carrera. Me he dado cuenta de que hay muchos corredores que comienzan una carrera de esa distancia como caballos desbocados, inconscientes de que ese esfuerzo extra pasará factura tarde o temprano.

UN PLAN CONSERVADOR

La experiencia me lleva a optar por una una estrategia más conservadora. La primera parte del UTJA transcurre por senderos fáciles, casi siempre tendidos, que en momentos nos regalan unas vistas maravillosas de las montañas circundantes. Mi reloj suena cada hora para recordarme que tengo que comer.

Mi plan es el de ingerir unos 80 gramos de hidratos de carbono a la hora alternando bebidas energéticas (medio litro cada dos horas) y alimentos sólidos consistentes en geles (con y sin cafeína), barritas, membrillo y sandwiches de nocilla o jamón.

En los diferentes avituallamientos dispuestos a lo largo del recorrido paro a rellenar mis bidones y aprovecho a comer algo de fruta. El sol comienza a apretar. Bebe, me digo, hidrátate bien; cuida tu cuerpo lo máximo posible, el viaje será largo.

Intento llevar un ritmo lo más constante posible y trato de ir cómodo en las bajadas con la idea de preservar mis cuádriceps lo máximo posible. Me adelantan algunos corredores, calculo que debo ir décimo, pero no altero el paso.

Poco después paso por un pueblecito en el que varias familias han organizado un avituallamiento no oficial. Hay un niño que da la alerta a los demás cuando me ve llegar y, en ese mismo instante, me reciben con ruidos de trompetas y cencerros. Estos eslovenos son gente acogedora, pienso, y esbozo una sonrisa mientras les agradezco sus ánimos. Continuo mi camino.

KM60 BAJAN LAS TEMPERATURAS

Paso a un par de corredores. Creo que, por el paso que llevan, ninguno será capaz de acabar la carrera. Un par de horas más tarde, el sol se esconde, la temperatura baja y el cansancio, después de ocho horas de carrera y unos 60 kilómetros, empieza a hacer mella.

Es en ese momento cuando por mi mente comienzan a abrirse paso pensamientos negativos. Pensamientos del tipo, ¿qué carajo hago aquí?, ¿no habría sido más inteligente haberme dado un descanso de un par de meses para resetear mi mente y mi cuerpo? Un ultra es como una montaña rusa de sensaciones, lo sé perfectamente, donde momentos de euforia dejan paso a momentos de crisis.

Llego al kilómetro 72, primera base de vida. Me cambio la camiseta totalmente empapada, cargo mi mochila con comida para los próximos 50 kilómetros (hasta la siguiente base de vida), y vuelvo a salir a la oscuridad. Ahora el camino es un poco más técnico, pero las buenas sensaciones han regresado y los kilómetros ahora parecen pasar más rápido

105K LAGO DE BLED

Bien entrada la madrugada llego al precioso lago de Bled, aproximadamente kilómetro 105 de carrera. Qué contraste con el día cuando está lleno de turistas. Disfruto del silencio y de la soledad, es como si tuviera todo el lago para mí. Bordeo una parte del lago, me adentro en la espesura del bosque y unos kilómetros después llego a la segunda base de vida. Intento ser lo más rápido y eficiente posible, no quiero perder más tiempo del imprescindible, pero también sé que me espera una larga subida nada más salir y que debo avituallarme debidamente.

Vuelvo a cambiarme de camiseta, esta vez también los calcetines, y cargo mi mochila con suficientes geles, barritas y sandwhiches para afrontar los ultimos 55 km de garantías. Una vez en la calle, el alba me da la bienvenida y los primeros rayos de sol iluminan mi cara.

Guardo el frontal en mi mochila. Comienza la subida más exigente de la prueba. Nueve kilometros en los que ascendemos 1600 metros sin descanso, con tramos que sobrepasan el 30% hasta llegar a la cima del monte Stol que, con sus casi 2200 metros, constituye el punto más alto del UTAJ.

Se trata de subida pedregosa que se hace bastante pesada, no ya solo por el tipo de terreno y la inclinación, sino tambien por el cansancio acumulado. Normal, llevo casi 19 horas de carrera.

CIMA MONTE STOL (2.220m)

Finalmente, llego a la cima. Ha merecido la pena el esfuerzo de las últimas dos horas y media de continua ascensión; las vistas son espectaculares mires donde mires. Comienza entonces un descenso un poco técnico; me pongo en modo alerta, no me gustaría caerme ahora que afronto el último tercio de la prueba.

Consciente de que queda más de lo que parece, divido este último tramo en cuatro etapas coincidiendo con cada unos los tres avituallamientos restantes y con el final de la carrera. Es una estrategia que suelo hacer para engañar mi mente y que funciona. Los kilómetros van pasando, ahora coincido con corredores de las distancias de 60 y 100 km.

Sé que mi ritmo se ha ralentizado un poco pero pienso que aún así no me ha adelantado nadie de mi prueba. En el avituallamiento del kilómetro 144 veo a un corredor cuya vestimenta me resulta familiar. Miro su dorsal y compruebo que estamos compitiendo por el cuarto o quinto puesto. Saltan las alarmas.

ESFUERZO FINAL A META

Puede parecer una tontería, lo admito, pero lo cierto es que no me apetece que nadie me adelante a estas alturas y lucho por conservar mi puesto en la clasificación. Aprovecho que los siguientes tramos son bastante corribles para incrementar un poco el ritmo. Cuando me quiero dar cuenta me quedan sólo 10 kilómetros y he conseguido aumentar la brecha con el corredor que me precede. Es en ese momento cuando adelanto a Iván, el chico español con el que hablé antes de la salida.

Me comenta que ha tenido un problema con las bastones. En un ultra pueden pasar miles de cosas y es imposible tenerlas todas controladas; el factor suerte también es importante y yo hoy he sido afortunado, pienso. Ahora que he adelantado a Iván trato de aumentar un poco más si cabe el ritmo.

Me salto el último avituallamiento a falta de 8 kilómetros. Quiero llegar a meta lo antes posible. Y la meta llega, como todo en la vida.

JULIAN ALPS BY UTMB: META Y BRONCE 170KM

Recorro los últimos metros con una sonrisa de oreja a oreja. Sonrisa de satisfacción por el trabajo bien hecho esas últimas nueve semanas transcurridas desde la Ehunmilak, sonrisa de felicidad por sentirme un privilegiado haciendo lo que más me gusta y habiendo podido recorrer paisajes tan impresionantes.

ultra tail alpes julianos fotos Fernando Alvarez

 

Estoy contento por haber sido capaz de llevar a cabo mi estrategia de carrera como había planificado y por haber gestionado los momentos difíciles. También tengo un pensamiento para mi familia a la que imagino aliviada al saber que por fin he llegado sano y salvo. Cruzo la meta en algo menos de 28 horas. Oigo mi nombre y descubro que finalmente soy tercero en la categoría masculina y primero de mi grupo de edad.

Al día siguiente asisto a la ceremonia de premios donde descubro con sorpresa que, al ser esta una carrera dentro del circuito UTMB, mi tercer puesto me da plaza directa para el UTMB del 2024.

UTMB 2024: ¿CORRER O NO CORRER?

A día de hoy todavía no sé qué hacer. No me tienta mucho la idea de hacer una prueba de montaña rodeado de 2.000 corredores, pero el UTMB es una carrera emblemática y probablemente no tenga otra oportunidad de ganarme un puesto directo. Tengo tiempo para decidirlo.

Lo que sí he decidido es que el UTAJ ha sido mi último ultra de este año. Creo que no hay mejor manera de terminar mi temporada de trail y mi cuerpo de 47 años se merece un descanso después del tute de estos últimos meses. El año que viene será otra historia.

Material utilizado:


Julian Alps by UTMB: Galería fotos Fernando Alvarez


 

UTMB 2023: EL DOBLETE AMERICANO EN RADIO TRAIL

Lo mejor CCC-100k y UTMB-170K con Mayayo desde Chamonix

La gran favorita Courtney Dauwalter se ha llevado su tercera victoria femenina, mientras Jim Walmsley se ha hecho con la primera victoria masculina en la historia del UTMB. Lo ha logrado además tras una gran batalla con Zach Miller, y tercero ha sido Germain Grangier. Maite Maiora fue la primera española firmando un top5 en meta.

En los 100km de la CCC tuvimos oro para el británico Jonathan Albon y la noruega Yngvild Kaspersen. Mientras, el mejor español fue Rodrigo Monasor que quedó décimo y Aritz Egea entró duodécimo.

Repasamos lo mejor de ambas carrera con Mayayo y dos invitados de excepción, el español Sergi Muñoz y François d´Haene.como asistentes de avituallamiento de Zach y Jim Un privilegio ver la carrera con sus ojos.

Dale al play: UTMB 2023, EL DOBLETE AMERICANO


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