AMAZFIT PUBLICA DATOS INTERNOS ORO BEN DHIMAN UTMB 2026. Ben Dhiman conquistó el UTMB 2026 en 18h16:29, primer hombre que baja de 19 horas aquí en meta. Ben tomó el mando poco después del kilómetro 40 y construyó una victoria sin fisuras hasta Chamonix, donde aventajó en 31m09s a Baptiste Chassagne y en 31m55s a Caleb Olson. Los datos publicados ahora por Amazfit permiten asomarse al motor de aquella exhibición: más volumen, menos intensidad, 12.000 metros positivos semanales en julio y una gestión del esfuerzo apoyada en pulso, carga, recuperación y sensaciones.
Nuestra sección RECORDS TRAIL RUNNING analiza aquí cómo encajan con nuestra crónica completa del UTMB 2026. Reconociendo que 18h16:29 es el tiempo más rápido jamás visto en UTMB, las comparaciones históricas exigen matizar los cambios de recorrido. En 2026 se suprimió el paso por las Pirámides Calcáreas por seguridad, de modo que hablamos de una marca histórica sobre el itinerario que varía, no de una pista homologada e inmutable como ocurre en atletismo. Vamos con el análisis por Mayayo.
Podcast Radio Trail: Datos Amazfit: Análisis Mayayo cinco puntos mejora Ben Dhiman.

Datos Amazfit Cheetah 2 ultra. Foto Amazfit.
UTMB 2026: BEN DHIMAN, 18H16:29
UNA CARRERA PARA LA HISTORIA, POR MAYAYO.
La salida de Chamonix se retrasó dos horas por las tormentas y reunió a unos 2.400 corredores frente a un recorrido de 174k/D+9.700m. Tal como os conté en vivo en la Crónica UTMB 2026, Dhiman se colocó en cabeza tras Les Contamines, poco después del kilómetro 40, cuando todavía quedaban tres cuartas partes de carrera. Llegó a Courmayeur, alrededor del kilómetro 80, con unos 19 minutos de margen; elevó la renta a 22 minutos en Grand Col Ferret, kilómetro 104; alcanzó 28 minutos en Champex-Lac, kilómetro 127; y superó la media hora en Vallorcine, ya a unos veinte kilómetros de Chamonix. Ni la rotura de un bastón ni una caída tardía deshicieron el trabajo de toda una noche.
El podio terminó comprimido por detrás, no por delante. Baptiste Chassagne fue segundo en 18h47:38 y Caleb Olson tercero en 18h48:24, apenas 46 segundos separados tras casi diecinueve horas, mientras Dhiman ya llevaba más de media hora celebrando. Tomó el mando en La Balme, km 41,1, y lideró en solitario los 132,5 kilómetros restantes: una contrarreloj de montaña descomunal que lo convirtió en el segundo estadounidense ganador masculino después de Jim Walmsley.
Durante su carrera, Dhiman registró con su Amazfit Cheetah 2 Ultra más de 170 ppm cuatro veces durante las primeras ocho horas, coincidiendo con las grandes ascensiones iniciales. (Con 35 años su frecuencia cardiaca máxima personal es de 185 ppm) Después mantuvo un esfuerzo mayoritariamente aeróbico y controlado, acorde con una preparación en la que había promediado 134 ppm durante una tirada de 75,17 km, 4.519 m+ y 8h18:14. Al llegar vencedor a Chamonix, el reloj estimó un gasto total de 9.911 kcal;
DATOS AMAZFIT: QUÉ MIDIÓ Y QUÉ SIGNIFICA
Dhiman compitió con un Amazfit Cheetah 2 Ultra enlazado a la Helio Armband para registrar la frecuencia cardiaca. De hecho es el mismo reloj deportivo que yo estoy probando en carrera desde la pasada Traveserina, por lo que me resulta fascinante aprender de estos datos publicados. La marca informa de un gasto estimado de 9.911 kilocalorías, un ritmo medio de 6:27 min/km y un ritmo ajustado al desnivel de 4:51 min/km. Son datos interesantes como retrato interno de la actividad, pero no equivalen a medidas de laboratorio: el gasto energético es una estimación algorítmica y el ritmo ajustado depende del modelo que pondera pendiente, terreno y velocidad.
Durante las ocho primeras horas superó cuatro veces las 170 pulsaciones, con una frecuencia cardiaca máxima declarada de 185. Esos picos aparecieron en las grandes subidas, incluida la larga ascensión desde unos 800 metros hasta más de 2.500, pero el propio corredor advirtió que el pulso no siempre representa por sí solo el esfuerzo real en una ultra. Fatiga muscular, altitud, temperatura, hidratación, cafeína y deriva cardiaca alteran la lectura; por eso combinó la pantalla con una herramienta vieja y todavía insustituible: escuchar el cuerpo.
La lectura más valiosa no está en perseguir una cifra aislada, sino en la coherencia entre datos y decisiones. Dhiman no corrió para clavar un ritmo de carretera, sino para sostener un coste fisiológico compatible con dieciocho horas; su intensidad apenas se descompuso mientras gran parte del pelotón sufría la degradación típica de la segunda mitad. A ello sumó una ejecución feroz en boxes: el análisis de los datos del seguimiento oficial calcula solo 9m23s detenido en todos los avituallamientos, frente a 14m02s de Chassagne, 12m38s de Olson y 13m04s del propio Dhiman en 2025.
MÁS VOLUMEN, MENOS INTENSIDAD:
ASÍ PREPARÓ LA VICTORIA.
DE CANFRANC Y PENYAGOLOSA AL ORO EN CHAMONIX. Para los lectores de Carrerasdemontana.com, Ben Dhiman no apareció de la nada en agosto de 2026. Ya fui testigo directo de su victoria en la Canfranc Canfranc Ultra 100K de 2022, una carrera salvaje de 100 km y unos 8.848 m+ que el estadounidense resolvió en 18h28:45. Sacó 45m27s a Erlantz Zaldunbide, segundo en 19h14:12, y confirmó que podía rendir durante una noche completa sobre terreno pirenaico muy técnico.
Siete meses después Ben me contactó personalmente antes de la CSP para anticipar que quería ganar y batir el récord. Cumplió ambas cosas en la Penyagolosa Trails CSP 106K de 2023: 10h35:48 sobre 106,1 kilómetros y 5.590 m+, rebajando la referencia de la prueba. Aquellas victorias españolas ya mostraban las dos caras que luego uniría en UTMB: resistencia y seguridad en el terreno áspero de Canfranc, más velocidad sostenida en un recorrido corrible pero largo como Penyagolosa.
Después llegaron las victorias en Trail 100 Andorra 2023, MIUT 115 de 2024, Lavaredo 120K y Grand Raid Ventoux 2025, además de podios en Diagonale des Fous y SaintéLyon. UTMB se le resistió: abandonos en 2023 y 2024, plata en 2025 con 19h51:37 y oro al cuarto intento. El campeón no eliminó el fracaso: aprendió a atravesarlo.
La temporada 2026 de Ben mantuvo la arquitectura que le llevó a la plata UTMB 2025.
Fueron tres bloques consecutivos de cinco o seis semanas, pero cambió el reparto de la carga. Dhiman acumuló 107 horas en enero, 95 en febrero y 105 en marzo, cifras enormes incluso para un profesional. En las doce semanas anteriores al UTMB entrenó un 30% más que en el mismo periodo de 2025 y, al mismo tiempo, redujo a la mitad las sesiones de alta intensidad.
La idea era construir lo que él llama un “motor diésel”: menos énfasis en subir muy rápido durante entrenamientos de umbral y más capacidad para mantener un movimiento eficiente bajo una fatiga creciente. En julio sumó alrededor de 12.000 m+ semanales mediante salidas de montaña de cinco o seis horas, sesiones de dos o tres horas por pistas de gravel con desnivel, rodajes suaves de una a hora y media en llano y bloques de subida en cinta de una a hora y media. Añadía hasta dos sesiones semanales de fuerza; según Training Balance de Amazfit, el reparto global se aproximó al 80% de resistencia y 20% de fuerza.
Una de las últimas sesiones duras fue casi una declaración de intenciones: Chamonix-Courmayeur, 75,17K/D+4.519m, completados en 8h18:14 con 134 pulsaciones medias. Ahí se mezclaron volumen, reconocimiento específico del recorrido y práctica de decisiones bajo cansancio antes del taper. La cifra que importa no es copiar 107 horas mensuales o 12.000 m+ semanales, sino comprender que aquella carga fue progresiva, individualizada y soportada por años de adaptación; trasladarla sin ese historial sería una receta para la lesión.
UTMB INDEX 995: PUNTUACIÓN RECORD.
Ben Dhiman recibió 995 puntos UTMB Index, record del sistema. No es lo mismo que el índice personal: la ficha oficial UTMB Index mantiene a Dhiman en 965 puntos globales, 969 en 100M y 948 en 100K, porque esos índices agregan resultados durante un periodo y no reproducen sin más la nota de una sola carrera. El 995 mide esta exhibición concreta respecto al tiempo esperado y al nivel del pelotón; el 965 describe su rendimiento consolidado.
Aquí aparece quizá el dato más llamativo más allá del reloj. Dhiman ganó por 31m09s a Chassagne dentro de un pelotón de enorme densidad, cuando segundo y tercero quedaron separados por solo 46 segundos, y el algoritmo premió esa distancia relativa frente a rivales de referencia. No “rompió las matemáticas”, como se ha repetido en redes, pero sí empujó el modelo casi hasta su límite y quedó estadísticamente aislado respecto a la élite que lo perseguía.
LOS HOMBRES MÁS RÁPIDOS EN UTMB
Comparar cronos del UTMB exige recordar que la vuelta al Mont Blanc no mantiene un recorrido idéntico. Distancia, desnivel, permisos y meteorología obligan a variantes; en 2010 y 2012 hubo grandes recortes. Estos son los mejores tiempos ganadores de las ediciones largas modernas, no récords homologables como en una pista de atletismo.
- 2026 — Ben Dhiman, 18h16:29 y 995 puntos UTMB Index. Tiempo absoluto más rápido y primer sub-19, sobre unos 171-174 km y 9.700 m+ sin las Pirámides Calcáreas.
- 2017 — François D’Haene, 19h01:54. La edición quedó aproximadamente cinco kilómetros más corta por cambios meteorológicos; fue durante años la cifra bruta más rápida entre las vueltas largas.
- 2025 — Tom Evans, 19h18:58. También disputó un itinerario adaptado por la meteorología, comparable solo con cautela al de 2026.
- 2023 — Jim Walmsley, 19h37:43. Durante años se consideró la referencia del recorrido moderno completo, con 172 km, y convirtió al estadounidense en el primer hombre de su país ganador del UTMB.
- 2022 — Kilian Jornet, 19h49:30. Cuarta victoria del catalán y primer registro sub-20 sobre aquella configuración, tras un duelo memorable con Mathieu Blanchard.
Dhiman mejora en 1h02:29 el crono ganador de Evans en 2025 y en 1h21:14 la referencia moderna de Walmsley en 2023. Respecto a sí mismo ganó 3m53s ya en Les Contamines, 31m26s en Courmayeur, 1h05:04 en Champex-Lac, 1h25:31 en Vallorcine y 1h35:08 en meta frente a sus parciales de 2025. Son comparaciones condicionadas por clima y trazado, pero revelan que la diferencia creció durante toda la carrera: no nació de un único recorte ni de una salida suicida.
¿POR QUÉ LOS RÉCORDS TRAIL RUNNING MEJORAN CADA DÍA?
La victoria de Dhiman encaja casi milimétricamente con la reflexión que ya os publiqué hace poco aquí en “Trail running records: carreras de montaña más rápidas cada día”. No existe una pócima única ni una zapatilla que corra sola, sino una tormenta perfecta de cinco factores: material más eficiente, ciencia del entrenamiento, profesionalización, nutrición moderna y una base internacional de atletas cada vez más amplia y profunda. UTMB 2026 ofrece un ejemplo de libro porque los cinco aparecen a la vez.
- Primero, el material reduce el desgaste acumulado. Espumas modernas, geometrías afinadas, suelas más capaces y placas adaptadas al terreno pueden mejorar economía y conservar musculatura, aunque no expliquen por sí solas una hora de diferencia. En una ultra, ahorrar una fracción de energía en cada apoyo durante más de cien mil zancadas termina siendo tiempo real, especialmente cuando llega la última maratón y todavía se puede correr.
- Segundo, la ciencia del entrenamiento permite individualizar carga y recuperación. En el caso de Dhiman, el dato no es que entrenara “más duro”, sino que aumentó un 30% el volumen mientras reducía a la mitad la alta intensidad, vigilando pulso, HRV, sueño y fatiga. Es una inversión en durabilidad: llegar con suficiente velocidad, sí, pero sobre todo conservarla cuando la fatiga altera la percepción y convierte una decisión sencilla en un problema.
- Tercero, la profesionalización ha convertido el talento disperso en proyectos de varios años. Entrenador, fuerza, fisioterapia, nutrición, material, concentraciones en el recorrido y apoyo económico permiten preparar una prueba como objetivo central, algo excepcional hace dos décadas. El propio Dhiman vive y entrena en Francia, habla francés y trasladó sus últimas semanas a los senderos de Chamonix: no llegó a descubrir la montaña, llegó a ejecutar sobre terreno conocido.
- Cuarto, la revolución nutricional ayuda a sostener potencias antes incompatibles con una noche entera. El trail de élite ha pasado de la vieja frontera práctica de unos 60 gramos de carbohidratos por hora a protocolos entrenados que en algunos atletas alcanzan 90-120 g/h, siempre con tolerancia individual. Amazfit no aporta en su nota el consumo horario de Dhiman, así que no debemos adjudicarle una cifra concreta, pero sí situar su rendimiento dentro de una generación que entrena el estómago con la misma seriedad que las piernas.
- Quinto, hay muchos más corredores capaces de ganar. Chassagne y Olson bajaron también de 18h49 y quedaron separados por solo 46 segundos; esa densidad obliga a moverse antes y castiga cualquier duda. Cuando una docena de atletas llega con estructura profesional, datos, nutrición y ambición real, los ritmos que ayer parecían suicidas pasan a ser el precio de entrada para disputar el podio.
CONCLUSIÓN MAYAYO:
Los números de Amazfit ayudan a entender la victoria porque explican el trabajo invisible: 107 horas en enero, 12.000 m+ semanales en julio, fuerza dos veces por semana, una tirada Chamonix-Courmayeur de 75 kilómetros y un 30% más de volumen con la mitad de alta intensidad. Pero el reloj no ganó el UTMB. Ganó un corredor que convirtió esos datos en criterio, escuchó su cuerpo cuando el pulso no bastaba y sostuvo desde el kilómetro 40 una apuesta que habría destrozado a casi cualquiera.
Su 18h16:29 merece figurar como el tiempo más rápido de la historia y como el primer sub-19, acompañado siempre del asterisco de un recorrido modificado. Así se respeta tanto al campeón de 2026 como a D’Haene, Walmsley, Jornet y Evans, que compitieron sobre otras versiones de una montaña imposible de homologar. Datos, datos, datos, sí; pero puestos en contexto para que informen en lugar de decorar un eslogan.
Quizá ahí esté la mejor lectura de esta victoria. Dhiman pasó de dos abandonos a un segundo puesto y después al oro, no gracias a una revolución aislada, sino mediante una evolución larga donde se mezclaron oficio, volumen, fuerza, material, nutrición, tecnología y conocimiento del terreno. Los límites siguen corriendo, aunque el Mont Blanc siga recordándonos que ninguna pantalla puede domesticar del todo la montaña.
Amazfit Cheetah Ultra 2 con Ben Dhiman.
RELOJ DEPORTIVO: TOP5 EN NUESTRAS PRUEBAS.
- Amazfit Cheetah 2 Ultra: Prueba por Mayayo,
- Coros Apex 4: Prueba por Abel,
- Suunto Race S Titanium: Prueba por Marìa.
- Garmin Fenix Pro 8: Análisis técnico.
- Polar Grit X2 Pro: Prueba por Mayayo.
AMAZFIT RELOJES DEPORTIVOS EN RADIO TRAIL:
DEL CORREDOR OCASIONAL AL ULTRERO VETERANO. TOP5 POR MAYAYO.
Amazfit nació en 2015 como la apuesta deportiva de Zepp Health, entonces conocida como Huami. Aquella alternativa económica a Garmin, Coros o Suunto ha evolucionado hasta convertirse en una marca capaz de ofrecer reloj GPS multibanda, mapas offline, métricas de recuperación, inteligencia artificial y autonomías que en algunos casos superan claramente a la competencia.
Hoy cuenta con tres familias de relojes deportivos, entre 100 y 600€: Bip para iniciación, Active/Balance para deportistas polivalentes y Cheetah/T-Rex para corredores y montañeros avanzados. Vamos con su top5 este 2026 y qué la diferencia en el mercado, por Mayayo.
Podcast Radio Trail: Amazfit relojes deportivos. Puntos fuertes y débiles, más top5 por Mayayo.
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