MARATÓN DE MONTAÑA EN PATAGONIA RUN: Crónica personal por Abel de Frutos (6H27) #Patagoniarunmayayo

 

La Patagonia Run 2019 celebraba sus 10 años y ha terminado con record en las 100 millas de Pau Capell (19h08) y coronando en mujeres a la francesa Caroline Sebert (25h48). Además, también terminaron los 10k-21k-42k-70k-110k, todas ellas el sábado a las 23h59. Como ya sabéis, nuestros compañeros Abel y Mayayo corrieron los 42k disfrutando ambos de la carrera. Aquí nos cuenta Abel de Frutos como le fue, además puedes seguir todo lo contado durante estos días en nuestras RRSS con #PatagoniarunMayayo.

Arrancamos con video SALIDA de los 42k.  

 

 

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PATAGONIA RUN 2019: Crónica personal por Abel de Frutos

 

Esto no es sólo una crónica de los 42k corridos el sábado, me gustaría contaros un poco acerca de toda la semana que hemos pasado en San Martín de los Andes, pues creo, si no la crónica se quedaría un poco desierta.

Si nos seguís habitualmente, sabréis que este año mi objetivo principal son las 100 millas de UTMB, y en esta travesía me he planteado hacer varias carreras para prepararlo. La primera de ellas es la Patagonia Run, como todavía es pronto decidí hacer los 42k, pues aunque tenía posibilidad de hacer los 70k o los 110k decidí que en mi estado de forma actual era mejor hacer «la pequeña», de forma que en dos semanas pueda correr con garantías los 68k de Nafarroa Extreme.

Junto con Mayayo, volamos a San Martín de los Andes el martes 9 de Abril y tras más de 24h de viaje (8 horas incluidas de espera en Buenos Aires para coger el avión a San Martín de los Andes) llegamos a la ciudad. Allí nos recibieron Florencia, Mariano y Gabriela con los que estuvimos charlando un rato a la vez que recogíamos el dorsal para la prueba. Es curioso como lo tienen montado acá, pues dividen la recogida de las acreditaciones en diferentes pasos y diferentes lugares (separados entre si unos 400 metros).

  • Recogida del dorsal y entrega de certificado médico (Salón Eventos Le Village).
  • Entrega remeras (camiseta) oficiales (Teatro San José)
  • Foto de regalo (Sala municipal de Exposiciones «Lidaura Chapitel»)
  • Regalo sorpresa (Salón del Hotel Patagonia Plaza)

 

 

Antes del comienzo de las 100 millas (el viernes a las 11h), los días previos pudimos disfrutar de San Martín de los Andes, con la oportunidad de trotar por algunos senderos de por acá, una ciudad que te permite disfrutar de cualquier deporte outdoor que quieras elegir, kajak, ski, btt, trailrunning, etc. No fue mucho, pues teníamos que correr los 42k el sábado y no era plan de sobrecargar mucho la musculatura.

 

 

Son las 4am del sábado 13 de Abril, salimos en la primera tanda de corredores puesto que la organización para separar un poco los más de 1000 participantes de los 42k lanza la carrera en dos tandas separadas por una hora (salida A a las 8:00 y salida B a las 9:00). Pero no, no nos levantamos a esa hora para llegar a tiempo, el primer corredor de las 100 millas que como ya sabéis fue Pau Capell tiene previsto llegar a meta entre las 6:00 y las 6:15 horas de la mañana y claro, tenemos que ver como llega el campeón, así que tras desayunar y ducha nos vamos hacia la llegada para ver terminar victorioso a Pau Capell.

 

Tras llegada de Pau Capell a meta, marchamos hacia la salida, todas las carreras (excepto las 100 millas que salen a orillas del lago Lacar en San Martín de los Andes), salen de la Plaza de Armas del RCM4 (Av. Regimiento de Caballería Ruta 62) a un par de kilómetros del centro. La organización dispone de transporte desde el centro hasta la salida para que nadie tenga que ir por sus propios medios. ¡¡¡Y cual es nuestra sorpresa!!! en uno de los barracones hay montado un desayuno increíble, todo tipo de bebidas, comida fría y caliente, baños… la verdad es que no había visto esto en ninguna de las carreras que he hecho por el mundo (y son unas cuantas) un despliegue como este y una atención al corredor tan espectacular al inicio de la carrera (dan ganas de ir un par de horas antes de la salida y desayunar allí), por supuesto además se podían dejar allí las bolsas que el corredor quisiera dejar en el ropero. Un detalle más en la salida, bastante gente animando a los corredores y un DJ amenizando la fiesta antes de comenzar la Largada (como allí se llama).

 

 

Ante tal despliegue y entre foto y foto nos demoramos y no podemos colocarnos en condiciones antes de salir, por lo que (y aunque intentamos adelantar alguna posición) salimos en la parte de atrás de la carrera. ¡¡Ojo!!, si tu intención es estar en los puestos de delante, colócate bien, tras los primeros metros de salida del cuartel, la carrera transcurre durante los primeros kilómetros por un sendero muy estrecho por el que solo cabe un corredor y en el que es muy complicado adelantar. Ahí Mayayo se me adelanta como unos 15-20 puestos, yo intento seguirle pero me quedo bloqueado y sin opción de adelantar, así que subo tranquilo esos primeros kilómetros esperando adelantar puestos más adelante y que la carrera nos ponga a todos en su sitio. Me sorprende bastante ir pasando mujeres, pero no sólo al principio si no durante toda la carrera. Luego hablando con la organización me comentan que hay un ratio 62/38 de hombres mujeres en todas las carreras, lo que me parece una noticia estupenda.

Allá por el km5 alcanzo a Mayayo, bromeamos un rato corremos juntos, llegando al primer avituallamiento, y ¡sorpresa! Avitu completo en el km 7’5 aproximadamente, coca cola, agua, powerade, fruta, dulces, sopa caliente, barritas energéticas… vamos que parece que la organización quiere que nos quedemos en los avis permanentemente, ¡así no hay quien corra!. Un detalle más a la salida del avituallamiento que no tienen todas las carreras y que lo deberían de tener todas ellas (al menos carreras a partir de 42k de montaña, sino incluso alguna más pequeña), un cartel con el perfil de carrera hasta el siguiente punto de avituallamiento mostrando distancia parcial y desnivel, un detalle que se agradece, por supuesto.

El siguiente avituallamiento está sobre el kilómetro 15, hasta el momento la mayor parte de la carrera es de subida y va todo el mundo bastante agrupado, así seguimos subiendo Mayayo y yo hasta llegar al kilómetro 10, allí no puedo hacer otra cosa que parar, las vistas andinas con el lago al fondo merecen un par de fotos, y como en la última subida me había separado un poco de Mayayo saco la cámara y decido hacer unas fotos mientras lo espero.

 

En este punto sabemos que hay una larga bajada de poco más de un 1km, por cierto en Patagonia Run no esperéis una carrera muy técnica, la bajada aunque con buena pendiente transcurre por sendero de arena pero con poca piedra, así que acostumbrado a las pedreras que tenemos por el Guadarrama aprovecho para bajar con ganas, adelantando a bastante gente puesto que el camino es un poco más ancho. En este punto, Mayayo baja algo más despacio cuidando su cintilla y ya no nos volveremos a ver hasta el final de la carrera.

Después de la bajada, ya no pararemos prácticamente de subir hasta el punto más alto de carrera, el Cerro Colorado a 1800m de altitud, la temperatura es algo fresca pero ideal para mi, por lo general el calór me va mal, pero y aunque salí con la chaqueta Top Extreme 15/15 de Raidlight al poco de comenzar la carrera ya me la había quitado, y simplemente con una camiseta de manga larga iba bastante cómodo y sin frio. Pero claro, esto es Patagonia, y ya me habían avisado de que el tiempo acá es muy cambiante y a unos 500m o así de la cumbre salimos del bosque y un viento congelador arrecia, allí personal de la carrera pide a todos los corredores que se pongan la chaqueta o cortavientos, pues la subida al Cerro Colorado se puede hacer muy dura debido al viento y el agua-nieve que está cayendo, yo necesito ponerme los guantes pues el frío ahí arriba es espantoso. Afortunadamente, comenzamos a bajar por la parte más divertida de la carrera, unos 3 kilómetros y un desnivel negativo de unos 700m, una bajada técnica aunque no muy complicada donde disfruto de lo lindo, ahí veo que voy bien de piernas y que puedo terminar la carrera sin sufrir mucho. La bajada termina en el punto de avituallamiento del Colorado en torno al kilómetro 25, me veo con fuerzas y ya solo quedan 20 kilómetros, SI, la carrera son 45 kilómetros aunque se llame Patagonia Run 42k.

El avituallamiento de el Colorado es (como no) increíble, nada más llegar te atiende varias personas de la organización, y lo que más me llama la atención es ver llegar a una señorita con una bandeja que me ofrece ¡¡¡empanada argentina!!! Si leísteis bien, de primeras dudo (pues yo y mi estómago somos complicados con esto de comer en carrera, pero me encuentro tan bien que me digo, total, son solo 20k los que quedan, ¿qué es lo peor que me puede pasar? y como buen paquete, me zampo 2 empanadas de carne y un par de mini-pizzas (sólo me faltó una cervecita para bordarlo…).

De ahí a meta, la carrera ya se hace mucho más liviana, prácticamente sin desnivel, senderos por lo general llanos y con un par de subidas pronunciadas pero cortas, pasando por el último avituallamiento y a falta de 9 kilómetros un río ancho y profundo que no hay manera de evitar (muy bueno el detalle de la organización poniendo un cartel avisando de que «sólo quedan 9km»), así que paso rápido (agua hasta las rodillas) y a continuar corriendo… ahí me doy cuenta de que las Raidlight Responsiv Ultra no es la mejor zapatilla para correr mojado, pues de ahí a final de carrera voy sintiendo el «chof, chof» continuamente.

Últimos 6 kilómetros, ya se escucha el griterío de la gente de San Martín de los Andes a lo lejos pero todavía nos queda entrar en una pista ancha (la única zona de pista de la carrera pues el resto eran senderos) en la que los primeros kilómetros se hacen de subida, ahí y ya desde el kilómetro 35 nos hemos juntado con la gente que corren el 10k y el 21k por lo que decido subir tranquilo para apretar en la última bajada a meta, guardo fuerzas y llego a meta bastante fresco, feliz pues hacía tiempo que no disfrutaba una carrera, sin molestias, sin lesiones y sintiendo que todavía me quedaba un puntito más. Entramos en meta tras una recta larga, larga pero que se hace muy llevadera gracias al gentío que se acumula a los lados, todo el mundo aplaudiendo, gritando, y como los dorsales no llevan nombre, diciendo «vamos 42» (en referencia a la prueba escogida).

Paro el crono en 6h27:58 para 45km y D+2100 según mi garmin (Garmin Instict que estoy probando para carrerasdemontana.com), puesto 140 de 1051 llegados. Y espero la llegada de Mayayo que entraría en 7h10:41 terminando en el puesto 268.

 

Sobre la Patagonia Run, como habéis podido leer me parece una carrera muy recomendable, organización impecable, recorrido muy amable (al menos en los 42k), avituallamientos y marcaje de carrera excelentes, una carrera en la que se cuida muy bien al corredor y que puede ser una oportunidad excelente para aquellos a los que os guste combinar carreras con turismo pues la Patagonia Argentina tiene mucho que ver, y que decir de la cocina…

En cuanto a las cosas a mejorar, hemos hablado de avituallamientos muy potentes, pero sin embargo el avituallamiento final quizá un poco escaso de comida, sobre el recorrido a los españoles seguro nos gustaría un recorrido algo más técnico pero a la vez creo que es todo un acierto para atraer a más gente a correr.

Buen entreno para el objetivo de este año, el Ultra Trail del Mont Blanc, próxima parada en los 68k de la Nafarroa Extreme.

¡Nos vemos por las montañas!

 

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Info redactada por Abel de Frutos para Carrerasdemontana.com