MAL DE ALTURA: Crónica de una tragedia en el Everest. Y su contracrónica en «Everest 1996». Krakauer y Boukreev.

.
Los libros de montaña sirven para entretener, tambien para aprender y prevenir accidentes en montaña. Pues mira tu, que gran momento tenemos este mes de Abril para saborear algunos de los autores que mejor han tratado este tema. Hoy os traemos dos clásicos modernos: Dos caras de la gran tragedia ocurrida en Everest 1996 que narraron Krakauer y Bukreev . Arrancamos con un video de Mayayo presentando el primero de ambos.
_________
.

.

LIBROS DE MONTAÑA: JON KRAKAUER: «Mal de altura»

Mal de altura se ha convertido en lectura obligada para todo amante de la literatura de montaña o aventura. Desde que salió en 1997 se ha convertido en un superventas internacional tanto por la fuerza trágica de la historia que nos narra, como por el acierto con el que su autor, periodista y montañero curtido que ese día coronó el mismo el techo del mundo,  nos narra lo sucedido.

Leyéndolo, vemos una vez más como casi todos las grandes tragedias de montaña se deben a cadenas de pequeños errores, malas decisiones que poco a poco van cerrando la salida a una situación trágica sin que aquellos atrapados en la misma sean conscientes de ello hasta que es demasiado tarde.

El libro recoge el relato, vivido en primera persona, de una tragedia que conmocionó el mundo de la montaña incluso transcendiéndolo… En su momento generó un gran escándalo como denuncia de la saturación creada por las entonces aun recientes expediciones comerciales de pago. Algo que no tuvo un impacto sotenido, visto que en 2019 el debate se reavivó de nuevo, con las impactantes imágenes de las largas colas para hollar la cima del mundo.

Ha psado el tiempo, si, pero el libro se ha convertido ya en todo un clásico, porque merece la pena empaparse de la intensidad de las palabras y el estilo gráfico del autor que consiguen atrapar al lector y nos llevan en este viaje literario hasta el corazón mismo de una desgracia que, como muchas, quizá pudo haberse evitado en gran parte.

.

Mal de altura se lee como una buena novela, pero no es ficción: Como os apuntamos de salida, Jon Krakauer partió hacia el Himalaya en 1996 para escribir un reportaje sobre la creciente explotación comercial del Everest. Su intención era analizar los motivos de que tanta gente esté dispuesta a someterse a riesgos antes reservados a alpinistas profesionales. Tras coronar la cima más alta de la Tierra, Krakauer comenzó el peligroso descenso, pero no todos lo consiguieron; hubo muertes, hubo heridos y mucha controversia.

OJO! Esta obra suscitó tanta polémica, especialmente con el gran alpinista Anatoli Boukreev que escribió su propia versión de los hechos allí acaecidos, que Krakauer se vio obligado a escribir un post scriptum de réplica, incluido en las siguientes ediciones. Inevitable por tanto, para entender de veras lo ocurrido y extraer las lecciones reales más oportunas. A continuación, por tanto, recomendamos la versión de Boukreev. No se puede entender aquel Everest 1996 sin leer ambas caras de la moneda. 

Mount Everest photo by Luca Galuzzi via Wikipedia

_____________

.

LIBROS DE MONTAÑA: G. WESTON DE WALT con ANATOLI BOUKREEV. «Everest 1996»

.

En noviembre de 1997 salió a la venta  esta versión de la tragedia del Everest en el año anterior, que Anatoli Boukreev le contó a un norteamericano de nombre G. Weston De Walt.  Boukreev se ofendió mucho por el modo -injusto en su opinión- en que fue retratado en “Mal de altura”. Así, una parte importante del libro está dedicada a defender su actitud en el Everest, a cuestionar la versión de Krakauer punto por punto donde el la entiendo como inexacta respecto a lo sucedido.

Y el caso es que Anatoli se portó como un heroe en dicha tragedia: El 10 de mayo de 1996 dos expediciones comerciales lideradas por guías expertos atacan la cumbre más alta del mundo. Pero una tormenta en altura junto con una inexplicable confluencia de fallos de organización desencandenan una tragedia descomunal. Veintitrés hombres y mujeres, golpeados por ráfagas de nieve y vientos huracanados, perdidos en la oscuridad y sin oxígeno, se resignan a morir.  Entre todos ellos, Anatoli Bukreev, guía jefe de una de las expediciones y uno de los mejores alpinistas del mundo, acomete uno de los rescates más increíbles de la historia del montañismo: Solo, escalando a ciegas en la tormenta en plena «Zona de la muerte» sale varias veces y logra salvar en cada ocasión vidas abandonadas ya a una muerte segura.  Tener las condiciones físicas, la fortaleza mental y el coraje personal para un gesto así en los Ochomiles es un caso prácticamente único en los anales del alpinismo.

Algunos de los hechos narrados en este libro difieren de lo expuesto por Krakauer. Así, la acusación de no llevar ropa adecuada se desmonta aportando una foto de Bukréyev en la cima con uno de los clientes experimentados, Martin Adams.​Además, aqui se narra que otro escalador se encontró a Krakauer totalmente exhausto y lo vio a punto de despeñarse en un tramo sin cuerda fija entre el «escalón de Hillary» y la cumbre Sur, un incidente omitido por Jon que da testimonio de las difíciles condiciones para la fiabilidad de sus recuerdos de aquel día. De ahí que Krakauer cometiera despues, como alpinista, errores como confundir a Martin Adams con Andy Harris e informar al campo base que Harris se encontraba refugiado en uno de los campamentos de altura cuando no era así. Al final, Krakauer admitió todo ello y tuvo que rectificar su libro con un prefacio que podeis leer en el mismo.

Hay que destacar en esta polémica el hecho de que ambas partes aluden al escalador Reinhold Messner como árbitro supremo en la disputa, dado su palmarés como primer hombre en escalar los catorce Ochomiles y pionero de la escalada durante décadas.  Ambos actores dicen contar con su aprobación hacia su postura: Según Krakauer, Messner grabó en una entrevista su opinión de que había sido un error subir sin oxígeno embotellado y abandonar a los clientes, como hizo Anatoli en un primer momento argumentando que así estaría descansado y más fresco si luego era necesaria su ayuda en un rescate, como efectivamente ocurrió. Para Boukreev, basándose en estos mismos puntos, Messner asintió a que su actuación había sido la correcta.

El 6 de diciembre de 1997, Bukreev recibió, junto a Todd Burleson y Pete Athans el premio «Memorial David A. Sowles», concedido por el Club Alpino Estadounidense por su heroísmo y dedicación al rescatar a cuatro escaladores perdidos durante esta expedición. Justicia al fin.

 

Anotali Boukreev desapareció en el Annapurna el 25DIC de 1997. Estaba intentando ascender por cara sur del Annapurna I (8.078 m) junto a Simone Moro y Dimitri Sobolev, un cámara de Kazajistán, que estaba documentando el intento de ascensión. Alrededor de mediodía, Bukréyev y Moro mientras fijaban cuerdas en un collado a 5.700 m, una cornisa se soltó de una arista no visible desde la ruta de ascenso. La avalancha golpeó a Moro y lo arrastró 800 m hacia abajo, muy poco por encima del campo-1 (a 5.200 m). Afortunadamente, Moro quedó cerca de la superficie y se las arregló para desenterrarse.​ Incapaz de ver o escuchar alguna señal de Bukréyev o Sobólev, bajó al campo base del Annapurna desde donde fue llevado en helicóptero a Katmandú para ser operado de sus manos en las que presentaba profundos cortes. De Anatoli, nada más se supo.

Queda hoy, eso sí, su recuerdo en uno de los más hermosos epitafios de montaña, que su compañera Linda Wyle dejó grabado en una placa, a los pies del Annapurna:

  «Las montañas no son estadios donde satisfago mi ambición de logros, son las catedrales donde practico mi religión. Yo voy a ellas como las personas van a la oración. Desde sus majestuosas cimas veo mi pasado, sueño el futuro y, con una inusual agudeza, experimento el momento presente…mi visión se aclara, mis fuerzas se renuevan. En las montañas yo celebro la creación. En cada viaje (a ellas) nazco de nuevo.»

_____________________

.

MÁS SOBRE LIBROS DE MONTAÑA, ALPINISMO, VIDEOS