LEADVILLE 100 MILES: CRÓNICA PERSONAL, POR RUBEN DG (Top10-19h53m) EN BUSCA DEL SUEÑO AMERICANO.

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Las Leadville 100 Miles son una carrera de referencia mundial. Quizá el duo que forma junto al maratón de Pike´s Peak esta ultra trail en altitud representa para muchos lo mejor de las carreras de montaña de América. Por su historia, de los Tarahumaras al record de Matt Carpenter; Por los más de tres mil metros de altitud en que se corre; Y por ser la gran prueba estadounidense más abierta al  corredor popular español.

En 2010 os trajimos aquí la crónica personal de Mayayo como primer español en completar estas cien millas, También narramos la victoria de Emma Roca en 2014. y la participación de Urko Jokano en 2017. Hoy vamos con la Leadville popular de Ruben DG, que cambió el clima mediterráneo de Almería y sus entrenos a nivel del mar por los 3000 m. de Colorado en busca del Sueño Americano. 

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LEADVILLE 100 MILES 2018, INTRO POR MAYAYO. 

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El pequeño pueblo minero de Leadville en Colorado presume de ser el techo de los Estados Unidos de América emplazado como está nada menos que a 3.100 metros de altitud y rodeado además por nada menos que catorce “fourteeners”, los picos de más de 14.000 pies (4.267 metros) De allí parten dos referencias mundiales del trail: Por un lado, la gran travesía que enlaza esas cimas, bautizada como Nolan´s 14 y donde Iker Karrera fijó nuevo record este 2017 tal como ya os contamos aquí. El segundo icono de la zona es una las carreras míticas y de referencia en EEUU, la Leadville LT100, que tiene lugar en las Montañas Rocosas de Colorado. La carrera es famosa, entre otras cosas, porque es donde se fraguó la leyenda de la tribu Tarahumara que forma parte del best-seller “Nacidos para correr”.

Los Fourteeners sobre Leadville al amanecer. Foto: Mayayo

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De hecho, la crónica original de aquel duelo en Leadville 1994 entre Ann Trason y los raramuris, escrito por  Micah True (“Caballo Blanco”) como escudero en carrera de los mismos, podeis leerla aquí traducida al español. Lectura obligada siempre que podais, por su interés deportivo…y lo divertida que resulta.

ultra trail leadville 100 millas Hebilla finalista sub 30 horas de Mayayo

Hebilla finalista de Mayayo en leadville 100 Miles 2010

 

El trazado, cien millas en Las Rocosas: La carrera discurre por un recorrido de ida y vuelta con salida y llegada en Leadville. La mitad de la carrera, 50 millas al sur, se encuentra en Winfield. Una vez alcanzado este punto se ha de volver por los mismos pasos, cruzándose los corredores que van con los que vienen, hasta llegar de nuevo a Leadville. El desnivel es de unos +5.500m.

El punto más significativo de la carrera es Hope Pass, a unos 3.800m de altitud. Se trata de un collado entre los montes Hope (4.429m) y Quail (4.102m) y su acceso es tan dificil que el avituallamiento y rescate se realiza desde el nacimiento de la carrera con rebaños de….¡Llamas! Punto clave de la prueba, se encuentra cerca de mitad de carrera y toca cruzarlo hacia la milla 45 a la ida y la 55 en la vuelta.

Leadville 100 Miles: Perfil de carrera, siempre entre 3.000-4.000m de altitud.

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A lo largo del recorrido hay 13 avituallamientos, 11 líquidos y sólidos y 2 únicamente líquidos. Cabe señalar que el primer avituallamiento, que también será el último a la vuelta, se encuentra a 22km de Leadville. Esto es de particular importancia, sobre todo a la vuelta, cuando las fuerzas están más justas, pues se trata de 22km sin reponer líquidos ni sólidos y con un recorrido ascendente hasta meta.

En general se trata de un recorrido poco técnico para lo que estamos acostumbrados en estas distancias en Europa. Se encuentran, incluso, bastantes tramos de carretera a lo largo del mismo.  En mi caso personal, como muestra del diferente estilo de carrera a uno y otro lado del Oceano, baste deciros que si en Leadville 100 crucé meta tras 28h30, completar las cien millas del UTMB alpino en 2013 me llevó nada menos que diez horas más, hasta 38h30. Y ahora, vamos a ver como este mismo 2018 Rubén Delgado completaba su aventura personal, de Almería a Colorado.

leadville-100-hope-pass-y-twin-lakes

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LEADVILLE 100 MILLAS DEL 2018, CRÓNICA PERSONAL POR RUBEN DELGADO. 

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Tras mi anterior crónica en la que os contaba cómo había sido el proceso hasta llegar a Leadville, en esta me voy a centrar en la carrera, incluyendo mi paso previo por Colorado y el día después de la carrera para que sirva de base a todos los interesados en estas espectaculares 100 Millas.

Una vez recibido el mail de la organización de la Leadville comencé a buscar información de otros corredores que la hubieran disputado, y la verdad es que me sorprendió la baja cantidad de corredores españoles que habían participado. Leí sus crónicas y tuve la oportunidad de comentar la carrera con Mayayo, me aconsejó viajar con tiempo a Colorado y aclimatarme a la altura (ACIERTO 1). Anteriormente había tenido la oportunidad de correr hasta por encima de los 4.000 m., y no había sufrido el mal de altura, pero ésta era una carrera muy importante en mi temporada y no quería dejar cabos sueltos, así que pude compaginar el trabajo con la carrera y logré llegar a Colorado el día 11 ( una semana antes de la gran cita ).

En días previos a la LEADVILLE100 pude correr por Dillon ( localidad en la que busqué el apartamento – ACIERTO 2 ) que está a unos 2900-3100 m. de altura. Reconocí un par de veces la subida a HOPE PASS ( 3800 m. ), una vez a ritmo de carrera ( eso pensaba yo ) y otro tipo entreno alegre. Pues bien, en el entreno alegre hice 1h38 desde los aparcamientos de Twin Lakes hasta la cima de Hope Pass y en carrera 1h42. También hice la subida de Mt. Elbert y la de Sugarloaf Pass. El conocer lo que a priori son los puntos complicados de la carrera hace que te formes una idea mental de lo que te queda y puedas regular tus fuerzas ( ACIERTO 3 ).

 

Con los deberes hechos, y con la impotencia de no poder disfrutar más de los espectaculares paisajes de Colorado, el jueves me centré en el aspecto táctico de la carrera. Es muy fácil en frio tener una estrategia, saber que comer y beber en cada momento, que cosas dejar en cada uno de los puntos de ayuda, pero tras varias horas corriendo y con la fatiga y stress de la carrera, lo fácil y mecánico se vuelve confuso. Así que el jueves y viernes lo dediqué a eso, hice una tabla con tiempos que llevaba en la mochila, también los llevaba escritos en una muñequera. Me hice una chuleta con las cosas que había dejado en cada punto de ayuda y que tenía que comer en cada punto. En una carrera de este tipo, no siempre una mas uno son dos, pero llevar estas notas te transmite una tranquilidad mental y te quita de muchos nervios e incluso fallos tontos que pueden echar a perder toda la preparación anterior ( ACIERTO 4 ).

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La organización de la Leadville 100 es una auténtica pasada ( según me cuentan muy diferente al resto de carreras del año ). Todo está pensado y preparado al milímetro. En todos los stands o puestos de la organización te reciben con una sonrisa y se desviven por atenderte y hacértelo fácil. En carrera los voluntarios corren a tu encuentro para pedirte los bidones y rellenarlos, te acercan tu bolsa antes de que llegues al puesto, si bebes agua te piden el vaso para tirarlo ellos… y siempre con una sonrisa y un “GOOD JOB MAN”. La única pega que le pondría es que está pensado para residir esos días en Leadville, los distintos eventos pre-carrera no se solapan en el tiempo, por lo que te cuesta viajar varias veces a Leadville ( el viernes fui por la mañana a por el dorsal y la camiseta de recuerdo, a las 15:00 a dejar las bolsas de los avituallamientos, y por la noche a dormir allí ).

Tras los dos viajes del viernes a Leadville, mis amigos Espanish-Californianos piensan que es mejor viajar a Leadville al atardecer, cenar tranquilos allí y dormir en la furgo de uno de ellos hasta las 3:00 a.m. Creo que es mejor solución que levantarse a la 1:00 y viajar a esas horas, así que los 3 en la furgo a Leadville. Llegamos allí a las 19:00 y si nos descuidamos casi ni cenamos… La semana anterior habían sido las 100 millas de MTB y el ambiente era mucho mejor ( pero no seré yo el que diga que a la gente del MTB le gusta más la fiesta… ). A las 22:00 los 3 dormidos en la furgo y a descansar para lo que se nos venía encima ( ACIERTO 5 ).

03:00 a.m. del sábado 18, comienzan de verdad las 100 millas. Suena el despertador y a pesar de llevar despierto desde las 2 no consigo hacerme a la idea de que a esa hora debía correr 100 millas. Tenemos la furgo aparcada a 100 metros de la línea de salida, y el ir y venir de corredores nos despereza. Encontramos una cafetería abierta ( City on a Hill Coffee, no puedes irte de este mundo del Trail sin haber estado en ella ), café calentito para dentro y esto ya es otra cosa.

Nos vamos al arco de meta y curiosamente no hay agobios por colocarse delante, así que segunda fila y marcando de cerca a Rob Krar. Intento hacer un LIVE para el Facebook de Carrerasdemontana y creo que a la tercera lo conseguí. Leadville es un pequeño pueblito de apenas 2300 habitantes, que en estos días triplica su población, así que redes de datos totalmente colapsadas.

03:55 a.m. : mano al pecho y a escuchar el himno americano cantado a capela allí mismo. Imposible no emocionarse con la solemnidad con que los americanos viven estos actos.

03:59:50 a.m. : cuenta atrás, ten, nine, eight,…., one y disparo al aire de Ken Chlouber. Salida rápida, pero no tanto como las ultras europeas. Hacemos los primeros kms a una media de 4:25-4:30. Pronto se forma un grupo de unos 15 corredores entre los que está el gran favorito, Rob Krar ( que fácil corre este hombre ). Me autoregalo unos kms a su lado, viéndole, observándole… Llega una primera cuesta fuerte de unos 300-400m. y todo el mundo a andar ( pienso, mira que bien, se va tranquilito… creo que fue un “a la primera invita la casa”, porque a partir de ahí se acabó el dejar de correr ).

A partir de ahí, y a pesar de ir muy bien ( una vez que conseguí acabar de despertarme ) decido bajar un poco el ritmo y empezar con los 5 min/km. De ahí en adelante sería una carrera en solitario, interrumpida en los adelantamientos de otros corredores, y nunca más de 5 minutos.

Paso por el primer avituallamiento ( May Queen, milla 13.5 ) en 1h44 ( 34 minutos antes de mi proyección para 20 horas ), en la posición 16 y con las piernas empezando a calentar ( ahí aún no tenía muy buenas sensaciones, porque no iban del todo finas ). ( ERROR 1 : si vas a correr a las 4 a.m., entrena varios días a esa hora… ).

El segundo avituallamiento ( Ourward Bound se encontraba a las afueras de Leadville, cercano a su piscifactoría, milla 24.5. Por ahí pasé en 3h33 ( 52 minutos por debajo de la proyección a 20h ) y ahí ya con muy muy buenas sensaciones. En mi tabla de tiempos tenía 3 columnas, 18, 20 y 24h. Y en ese momento sabia que mi columna era la primera, que iba para estar en el abanico de las 18-20h. Pasé en la posición 20. Yo iba tranquilo, a mi ritmo de 5 min/km, y sin fijarme en nadie mas, sabía que muchos de los que me habían adelantado no podrían mantener ese ritmo y los acabaría pillando en la segunda parte de la carrera.

Tercer avituallamiento, Half Pipe ( milla 31 ) : 4h25 ( ya llevo 1h05min de adelanto ). Sigo en la posición 20, voy comodísimo y de ahí mi ERROR 2. Llego al avituallamiento, bebo agua y en una primera visual no encuentro las bolsas que había dejado para este punto, así que sigo corriendo con mis 2 soft flask de 330ml relleno de agua y dejo atrás los 2 de Salomon de 500 ml. con Carbohidratos, pero iba tan cómodo y fácil que no quise interrumpir el ritmo. El error fue leve gracias a que había otro avituallamiento ( este sin posibilidad de dejar bolsas ) en el Mt Elbert y pude recargar agua hasta Twin Lakes.

El cuarto avituallamiento con cronometraje era Twin Lakes, milla 39.5. Auténtico epicentro de la carrera, todo ocurre alrededor de Twin Lakes. Si tengo la suerte de poder disputar la carrera otro año, estoy convencido de que 2 o 3 días duermo en Twin Lakes. Llego allí en 5h58 ( 1h12 de adelanto ). Me siento 2 minutos a comer y cambiarme de zapatillas ( viene la zona de cruce del rio y pienso que es mejor hacer el bucle Twin Lakes-Winfield-Twin Lakes con unas zapatillas que agarren bien con agua ). Twin Lakes nos recibe con una tromba de agua brutal. Lo que en previsiones eran ligeros chubascos a partir de las 17h, se convierte en una “manta” de agua importante. No dura mucho más de 1h. la lluvia, pero nos deja empapados ( también me sirvió para lavarme el pantalón después de una caída en barro ). Salgo de allí en la posición 19 ( como en la F1, debió ser un adelantamiento en boxes ).

A la salida de Twin Lakes afrontas el cruce del rio, y con los pies mojados por el rio, y el resto del cuerpo por la lluvia, haces lo propio con el Hope Pass ( techo de la carrera a 3800 m. de altura ). En mi planteamiento tenía pensado hacerlo mas despacio, pero iba mojado y decido no bajar mucho el ritmo para no enfriarme, y es que a parte de la lluvia y frío ( sin duda el día mas frio de todos los que he pasado aquí ) estaba el viento que también quiso sumarse a la fiesta.

A unos 3600 m. de altura se encuentra el avituallamiento de Hope Pass, famoso porque toda la logística del avituallamiento es subida allí por llamas ( en la crónica de Urko Jokano hay fotos ). Llego ahí en la posición 18 y con un tiempo de 7h46 ( una hora de adelanto del plan ).

Después del avituallamiento viene la parte más complicada del Hope Pass, no por las pendientes sino por la altitud, y es que como os comentaba en el video que hicimos desde allí, si a partir de esa cota ya no hay árboles por algo será… Desde la cima de Hope Pass empieza una vertiginosa bajada de unos 3.3 kms, en los que la pendiente media es del 22%. Aquí fue el primer contratiempo de la carrera, la bajada estaba llena de barro, lo que hacía que hubiera que ir frenando en la misma ( consecuencia, uña chocando contra la zapatilla hasta que se levantó ), si a eso le unimos que bajé con mucha prudencia para no arriesgar la carrera por una caída fea, pues unos 10 minutos “perdidos”. Después de estos 3.3 kms de sendero muy estrecho, y con gran desnivel hacia el lado de fuera ( que haría muy fácil el rodar ladera abajo ) llega una zona de subes y bajas y de carril hasta llegar al punto medio de la carrera, Winfield.

Winfield, milla 80 ( en el plano, en realidad son 81.5 ). Llego allí con 9h01min ( que si lo multiplicamos por 2 son unas 18h ), y una hora por debajo de la previsión. Me siento 2 minutos, como algo de la bolsa que había dejado en el avituallamiento y empiezo a correr. Mi idea era ir conservador hasta Twin Lakes, y en esas últimas 40 millas darlo todo. Salgo de allí en la posición 19.

Ahora ya todo el recorrido era conocido, era deshacer lo andado, primero el carril ancho de subes-bajas, después la cuestecita de 3.3k al 22% ( casi un KMV ), y después la bajada de Hope Pass. En este tramo pierdo mucho tiempo, a pesar de adelantar 2 o 3 posiciones en la subida a Hope Pass, pierdo mucho ritmo en la bajada hacia Twin Lakes por varios motivos : me duele a rabiar la uña y no puedo apoyar bien el pie y porque  el piso está lleno de barro y raíces ( combinación explosiva ).

Vuelvo a pasar por Twin Lakes ( milla 60.5 oficial ) en 12h05. Ya solo me quedan 35 min de ventaja sobre el plan. Pero a pesar de todo, salgo en la posición 15 ( como no habré subido para ganar posiciones con la bajada tan bochornosa que hice ).

En Twin Lakes me pongo unas zapas secas y a volar, digo a correr de nuevo. Fue la fase en la que mejores sensaciones tuve y en las que me ví peleando por el Top 5. La ventaja de tener un recorrido de ida y vuelta es que ves la cara de los corredores que llevas delante, y la cara es el espejo de alma…

Afronto la subida ( ya conocida ) a Mt Elbert que lleva hasta el Avituallamiento de Half Pipe ( milla 69 ). Ahora si cojo mis bidones de carbohidratos, y sin parar más de 30 segundos prosigo mi marcha y la “caza” de corredores. De Half Pipe salgo el 13 en 13h49 ( con 41 min. de adelanto, he recuperado 6 min en 9 millas, a unos 25 seg por km ).

Desde Half Pipe nos dirigimos en bajada suave hasta el avituallamiento de Outward Bound. Llego allí en 14h43 ( ya son 47 min de adelanto y 12 los minutos recuperados desde Twin Lakes, la proyección va hacia las 18h45-19h ). Sigo en la posición 12+1.

Afrontamos ahora de nuevo la subida de Sugarloaf Pass, la menos técnica de todas porque es un carril ancho, son 6 kms a una pendiente media del 8%. Coronamos el segundo punto mas alto de la carrera ( a unos 3300 m de altitud ) y comenzamos la bajada hasta May Queen ( último avituallamiento de la carrera, milla 86.5 ). Desde aquí quedan unos 25k a meta de un terreno relativamente fácil. Salgo de allí en la posición 10 ( tres puestos recuperados en la subida-bajada de Sugarloaf ).

Y aquí estuve a punto del KO. Durante toda la carrera había llevado un control bastante estricto de la alimentación y bebida, pero aquí, quizás por las 17 horas que llevaba ya corriendo o quizás por esos momentos de debilidad, quise echarme un sabor distinto a la boca, y me tomé un isotónico de una de las marca patrocinadora del evento. Y no se si fue el isotónico o fui yo, pero me cayó fatal en el estómago. Los fantasmas de las 24h de Timisoara comenzaron a aparecer, pero aquí me faltaban 24-25 kms a meta y en Rumania unas 12h.

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Al principio las molestias eran débiles y pude salir corriendo desde el Avituallamiento, pensando que podría seguir recortando tiempo y posiciones, al principio fue así y adelanté a un corredor justo a la salida, pero poco a poco fueron a mas, y me obligaban a parar y respirar hondo. Uno de los corredores a los que había dejado atrás en la zona de llaneo antes del último avituallamiento me volvió a pasar con su pacer. A partir de ahí analicé la situación, y vi que los objetivos de sub19 y el seguir ganando posiciones se alejaban, así que decidí “nadar y guardar la ropa”, y me dediqué a conservar mi Top10. Miraba hacia atrás, y si veía un frontal corría con mucho dolor, y si dejaba de verlo paraba a caminar ( en este tramo tenía un tiempo previsto para 20h de 2h20min y se me fueron 2h45 ).

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Llegada a meta en 19h53min y un puesto 10 en la general un poco amargo por haberme visto cerca de luchar por el Top5, pero también muy contento por tener una foto en el pódium ( Master 40 ) junto a Rob Krar y por todo el respaldo y repercusión que ha tenido mi aventura de LEADVILLE100 en España.

Una carrera que sin duda me ha marcado como corredor y que estoy seguro que si tengo suerte en la Lottery volveré mas años. A intentar darle guerra a los americanos en su terreno ( que es el mío también ).

Por cierto, había otro español entre los participantes, José Castaño ( de Zaragoza, aunque en el listado de inscritos lo colocaban como estadounidense ).

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Info redactada por Mayayo Oxígeno para Carrerasdemontana.com