BARDENAS REALES, GRAVEL RUNNING 24K: Del Santuario de Sancho Abarca, a la carretera Buñuel.

BARDENAS REALES, GRAVEL RUNNING 24K: Del Santuario Sancho Abarca a Buñuel. Una travesía lineal desde la atalaya aragonesa del Santuario de Sancho Abarca hasta Buñuel, ya en la Ribera de Navarra, cruzando el costado menos visitado de las Bardenas Reales. Son 24 kilómetros que mezclan pistas de tierra, caminos ganaderos y barrancos abiertos, con un perfil favorable, pero que merece el debido respeto.

Las Bardenas Reales son para mí mucho más que un desierto. Criado en sus faldas, aprendí desde chico a conocerla y quererla. Es verdad que son paisaes remotos, tambien que la orientación exige atención, pero sobre todo que calor o barro pueden cambiar por completo el día y hacer cualquier distancia algo muy exigente. Vamos con la guía ruta, tal como la vivimos ayer con Mayayo.


BARDENAS REALES GRAVEL RUNNING 24K:

Del Santuario de Sancho Abarca, a la carretera Buñuel.

Siendo de Buñuel, mi infancia y juventud están pegadas a las Bardenas Reales de Navarra. Mis tíos Ricardo, José o Sebastián eran además especialmente bardeneros y me llevaron muchas veces a vivirlas desde dentro. Forman un desierto de más de 42.000 hectáreas, extendido unos 45 kilómetros de norte a sur, donde la erosión ha modelado planas, cabezos y barrancos sobre arcillas, yesos y areniscas. Mi vista de la Bardena estaba dominada por el Cabezo del Fraile, pero ya entonces aprendí que su apariencia semidesértica es solo una parte del cuadro.

En ella conviven suelos desnudos, cultivos, balsas, matorral estepario y pinares de carrasco, además de una larga tradición ganadera que representa como ninguna la Cañada Real de los Roncaleses, que viene a morir en estos lares, más de 135km despues de nacer en el Alto de Laza, en pleno Valle del Roncal. Fueron declaradas Parque Natural en 1999 y Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2000, merecidamente.

Es un paisaje excepcional, un tesoro. Pero ya de crío aprendí que no hay una sola Bardena: El Plano ocupa el norte; la Bardena Blanca central reúne los paisajes más desnudos y famosos, mientras la Bardena Negra se levanta al sur con relieves tabulares, pinares y matorral más oscuro. Nuestra travesía de hoy recorre precisamente esta última, frontera natural y administrativa entre la Ribera Navarra y las aragonesas Cinco Villas, por la parte de Tauste. Quizá sea menos icónica que Castildetierra, pero es la mía. Me gusta tambien por ser más forestal, quebrada y solitaria: un territorio muy agradecido para enlazar kilómetros sin asfalto, siempre por caminos autorizados.

El paisaje actual no es ajenao al ser humano.

Agricultura, pastoreo y trashumancia han dejado ventas, corrales, balsas y una red de pistas que hoy permite desplazarse a pie o en bicicleta. Esa convivencia explica la fragilidad del lugar: un barranco es a la vez cauce de tormenta, vía de paso y hábitat; una plana puede ser terreno agrícola, zona de nidificación o reserva. Encontrarás aquí un tipo de carreras de montaña donde no vienes a conquistar nada, sino a cruzar con ligereza y sin dejar otra huella que la de la suela. Las Bardenas,  bien lo merecen.

Bardenas Reales de Navarra. Foto Mayayo.

 


Santuario de Sancho Abarca: Una salida especial.

Elegí empezar desde arriba, pero es cierto que no hacerlo circular cambia la jornada. El Santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca se alza en la Loma Negra, dentro del término de Tauste y muy cerca de la muga navarra. El conjunto actual hunde sus raíces en el culto nacido tras el hallazgo tradicional de la imagen en el siglo XVI y en la posterior construcción del santuario entre los siglos XVII y XVIII.

También existe un vínculo en mi memoria con Sancho Abarca. Un clásico de infancia y juventud, lleno de buenos recuerdos por la romería anual que Buñuel hacía hasta el alto, a bordo de remolques tirados por tractores.Las romerías del santuario han reunido tradicionalmente a Tauste y a vecinos de localidades navarras próximas, entre ellas Buñuel, Cabanillas y Fustiñana.

Más allá de la historia religiosa, el lugar ofrece hoy aparcamiento, bar y hotel, pero sobre todo un balcón soberbio sobre la Bardena Negra, la Ribera del Ebro y, con atmósfera limpia como hoy, el Moncayo imponente frente a nosotros. Por eso esta travesía no enlaza dos puntos elegidos al azar: une una atalaya religiosa y ganadera, ya en Aragón, con una de las puertas históricas de la Bardena Negra navarra. La meta urbana facilita además agua, comida y recogida, tres lujos ausentes durante buena parte del recorrido. La piscina municipal de  Buñuel, os recomiendo tambien.

A vista de pájaro.

Desde los 629 metros de altitud se lee de un vistazo el territorio que espera. Salir de lo alto ahorra la larga ascensión por carretera y permite concentrar el esfuerzo en los caminos, aunque los casi 400 metros positivos demuestran que el perfil nunca es una bajada continua. Hay muchos repechos, cambios de barranco y pequeñas remontadas hasta bien pasada la mitad. Conviene mirar el horizonte antes de arrancar: pocas clases de geografía son tan claras como ver Buñuel abajo a lo lejos y comprender que habrá que ganárselo zancada a zancada.

Mirador de la Bardena, desde Sancho Abarca. Foto Mayayo.


Bardenas Reales 24K: Guía de ruta, Mayayo.

Santuario y Bardena negra alta: km 0–10.

El GPS arranca junto al santuario a 629 metros. Los primeros kilómetros recorren la loma y sus pistas altas, con panoramas amplios y terreno rápido, pero el perfil intercala una primera vuelta y pequeñas ondulaciones antes de encarar el descenso. En torno al km 2,4 seguimos todavía cerca de 590 metros; hacia el km 4,8 ya rondamos los 510 metros. Es un inicio tentador para lanzarse, justo cuando más interesa guardar piernas y fijar bien la dirección en cada cruce.

La traza avanza al noroeste por un mosaico de pistas, lomas, campos y manchas de pinar. No busca una línea recta: bordea relieves y aprovecha pasos naturales, de modo que el reloj suma pequeñas subidas aunque el balance general sea descendente. Hacia el km 7,2 la cota cae cerca de 475 metros y después vuelve a superar 500 metros alrededor del km 9,6. Aquí aparece la esencia gravel: carrera continua sobre firme ancho, horizonte enorme y ritmo construido más con paciencia que con técnica.

Travesía de las planas: km 10–15. El bloque central es el más alto y ondulado después de la salida. Entre los kilómetros 10 y 15 el track se mantiene aproximadamente entre 490 y 520 metros, cruzando la Plana de la Negra por caminos rurales. La ausencia de referencias verticales engaña: una pista equivocada puede alejar varios kilómetros antes de hacerse evidente. Aquí conviene llevar el track cargado en reloj y móvil, consultar en cada bifurcación dudosa y no abandonar pistas y caminos para recortar campo a través.

Caída hacia la Ribera y meta: km 15–24.

Pasado el km 15 llega el descenso más sostenido. La cota baja desde algo más de 500 metros hasta unos 358 metros en el km 19,3, por un terreno cada vez más abierto y erosionado. Es el tramo donde las piernas pueden correr de verdad, siempre que el firme esté seco y estable. En arcilla mojada la zapatilla se carga en minutos y los cauces pueden ser impracticables; tras tormentas fuertes, dar la vuelta o cancelar no es cobardía sino simple lectura del terreno.

Aproximación y llegada en la carretera Buñuel: km 20–24

El final deja progresivamente atrás el relieve bardenero y entra en el paisaje agrícola de la Ribera. En torno al km 21,7 aún estamos cerca de 330 metros, antes de completar el descenso hasta los 249 metros del cruce con la carretera. El contraste es rotundo: Cruzamos el asfalto y ante nosotros corre ya el Canal. Pueden recogernos aquí o seguimos andando o trotando un poco más hasta llegar por el sendero en diagonal al puente del Ebro, ya a la vera del casco urbano que acoge  nuestro destino final del día. Caminos de servicio y cultivos jaloan la llegada urbana. Atención en cruces de carreteras y pistas agrícolas; el cansancio no justifica bajar la guardia cuando aparecen vehículos.


Sancho Abarca 24k gravel running: Mapa y ficha técnica.

Decarga track gpx: Bardenas reales 24k gravel running, por Mayayo. 

  • Ruta: Santuario de Sancho Abarca–Carretera Buñuel por la Bardena Negra
  • Tipo: Travesía lineal de gravel running; no regresa al punto de salida
  • Distancia GPX: 24 km
  • Desnivel: D+ 400 m / D−800 m
  • Altitud: 629 m máxima en la salida / 249 m mínima en la llegada
  • Tiempo registrado: 2h41; calcular 3–4 horas corriendo con paradas o 5–6 horas caminando
  • Terreno: Pistas de tierra, caminos rurales, tramos ganaderos y cauces o barrancos secos
  • Dificultad: Media por distancia, aislamiento, orientación y exposición meteorológica; técnica baja o moderada en seco
  • Agua: Sin fuentes fiables durante la travesía: cargar toda la necesaria desde la salida
  • Logística: Dos vehículos, taxi concertado o recogida en Buñuel; no existe retorno directo a pie razonable. Hoy me llevó Ana en coche, antes de volverse a meta. Sobre todo, no improvises el retorno al terminar, menos aún con calor. Hay que confirmar además que el acceso por carretera al santuario y los establecimientos del conjunto estén abiertos si se pretende utilizarlos, porque sus horarios pueden variar y la ruta debe ser autónoma aunque todo esté cerrado.


Mejor época del año.

La ventana más amable va de octubre a abril, con matices. Otoño y primavera aportan temperaturas razonables y más horas de luz, pero también episodios de lluvia que convierten arcillas y barrancos en una trampa pegajosa. El invierno ofrece aire limpio, soledad y horizontes enormes, a cambio de días cortos, cierzo duro y heladas. Mayo y septiembre pueden funcionar si se sale temprano y la previsión es benigna; junio, julio y agosto deben evitarse salvo condiciones excepcionalmente frescas.

Esta ruta fue registrada en agosto, pero una realización concreta no convierte el verano bardenero en recomendación general. Hay poca sombra, ningún abastecimiento seguro y la radiación rebota sobre un suelo desnudo durante horas. Además, el cierzo puede refrescar o castigar de frente, y las tormentas secas o violentas evolucionan rápido. Elegir fecha significa revisar temperatura, viento, precipitación reciente, avisos de incendio y posibles cierres, no limitarse a mirar si luce el sol.

Precauciones: datos antes que épica.

La normativa oficial de uso turístico permite el tránsito a pie por la red habilitada, pistas y caminos, pero prohíbe entrar en la zona militar y obliga a respetar la zonificación y cualquier limitación temporal. El horario general de visita es de 8:00 hasta una hora antes del anochecer. Antes de salir hay que consultar los avisos vigentes de Bardenas Reales, pues los cierres por nidificación, riesgo de incendio, meteorología o situaciones extraordinarias pueden cambiar de un año a otro.

Agua y orientación son los dos factores decisivos. Para 24 kilómetros sin sombra ni fuentes fiables, cada corredor debe dimensionar su carga según temperatura, ritmo y experiencia, con margen de emergencia; en calor, dos litros pueden quedarse cortos. Añadir sales si se suda mucho, comida suficiente, gorra, crema solar, cortavientos, manta térmica y batería externa no es exceso. El móvil debe ir cargado, pero el track conviene duplicarlo en reloj o GPS y comunicar a otra persona la ruta y hora límite.

Tras lluvia persistente no se entra: las pistas arcillosas se deforman, el barro inmoviliza el calzado y los barrancos pueden concentrar agua aunque no llueva justo encima. Tampoco se debe correr por el fondo de un cauce con tormenta en la cuenca. En seco, polvo suelto, roderas y pequeños escalones piden zapatilla con agarre moderado; una voladora de asfalto es mala compañera, pero tampoco hace falta una zapatilla alpina extrema. Gravel running, aquí, significa eficiencia sobre pista con protección suficiente.

La ruta atraviesa un espacio vivo y trabajado. Pasa con el máximo respeto, ceder el paso al ganado o los vehículos, no pisar cultivos, no acercarse a nidos ni fauna y llevarse toda la basura. Los perros, siempre bajo control y conforme a la regulación vigente. Y una última cautela: al ser lineal, el abandono intermedio es complicado; si la previsión, el agua o la orientación fallan, la mejor decisión suele tomarse pronto, no cuando Buñuel todavía queda lejos.

Bardenas reales desde Santuario de Sancho Abarca. Foto Ana Samuelsson.


RUTAS ARAGÓN Y NAVARRA.

Cuatro propuestas cercanas y afines

El vecino Moncayo ofrece el salto natural desde la pista bardenera a la montaña. La recién publicada circular Moncayo Trail Running 10K desde Haya Seca enlaza santuario, cumbre de San Miguel y Collado de Castilla en una vuelta corta pero alpina, muy distinta por altitud, desnivel y firme. Para alargar el reto, la circular al Moncayo de 15K y D+940 m añade kilómetros y exige gestionar mejor la subida al techo del Sistema Ibérico, con el viento y los cambios meteorológicos como protagonistas.

Quien prefiera una media maratón de montaña tiene el Hayedo del Moncayo, 23K y D+900 m desde San Martín. Su interés está en cruzar varios pisos de vegetación y correr por el bosque antes de asomarse a los terrenos altos, justo el reverso fresco y umbrío de la Bardena. Es una buena pareja editorial para Sancho Abarca: dos caras del valle del Ebro separadas por pocos kilómetros en el mapa, una árida y horizontal; la otra forestal, vertical y sometida al clima de cumbre.

Ya en Navarra, Montejurra Bizi y su Trail Running Center propone una red balizada alrededor de Jurramendi, sobre Estella, válida para correr, caminar o pedalear. Frente a la travesía lineal y autosuficiente de la Bardena Negra, Montejurra permite escoger circuitos y distancias en un monte compacto, histórico y cubierto de sendas. Cuatro rutas, cuatro caracteres: gravel semidesértico, alta montaña ibérica, hayedo y centro trail navarro; Aragón y Navarra sin repetir paisaje.


RUTAS CANFRANC: Pico Aspe La Raca y Pico Los Monjes.

Tres clásicas con Mayayo en Radio Trail

Canfranc es un rincón privilegiado de los PIrineos donde se han recuperado más de 500km de sus senderos tradicionales de montaña. Hoy están no solo balizados, sino tambien agrupados para consultar y descargar en la app ESPACIO TRAIL CANFRANC.

Repasamos con Mayayo su top3 personal. con las ascensiones al Pico Aspe, La Raca y el Pico de las Monjes, que incluyen además muchos de los mejores tramos de las carreras de montaña que se disputan en Canfranc Canfranc

Podcast: Rutas Canfranc: Top3 por Mayayo

Las mejores RUTAS TRAIL RUNNNING siempre aqui: https://carrerasdemontana.com/tag/rutas-trail/


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