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CARRERAS DE MONTAÑA Y ENTRENAMIENTO: NORUEGA VS. KENIA.
CARRERAS DE MONTAÑA Y ENTRENAMIENTO: MODELO NORUEGO VS. KENIA. Nuestra sección ENTRENAMIENTO TRAIL RUNNING aborda un debate clave del atletismo moderno. Mientras relojes GPS, inteligencia artificial y medidores de lactato invaden cada vez más el entrenamiento popular y profesional, los mejores maratonianos del planeta siguen saliendo en masa desde caminos de tierra en Kenia.
Los resultados llegan por ambas vías, como prueban los éxitos de Sabastian Sawe o Jakon Ingebrigtsen. Para el corredor de montaña popular el contraste entre ambos mundos resulta fascinante porque enfrenta no solo dos métodos de entrenamiento, sino dos maneras distintas de entender el cuerpo humano y el rendimiento deportivo. Arrancamos con video homenaje a Eliud Kipchoge y vamos con el análisis por Mayayo.
CARRERAS DE MONTAÑA Y ENTRENAMIENTO:
MODELO NORUEGO VS. KENIA.
En 2025, atletas de Etiopía, Kenia, Uganda, Eritrea y Tanzania dominaban el 70% del top100 mundial de maratón según World Athletics. Ese dominio africano continúa siendo absolutamente extraordinario y apenas encuentra comparación histórica en otros deportes globales. Lo más interesante es que muchos de esos campeones siguen entrenando dentro de sistemas donde el grupo, el terreno y las sensaciones tienen todavía más importancia que los datos digitales. Ranking Maratón 2025 World Athletics top20 masculino.
En paralelo, Europa vive la expansión del llamado “Método Noruego”; No solo Noruega arrasó en el medallero de los recientes Juegos Olímpicos de Invierno 2026, sino que el modelo de entrenamiento running impulsado por figuras del país goza de un fuerte prestigio. Así, figuras como Jakob Ingebrigtsen lideran una generación de corredores obsesionados con medir el lactato, controlar la intensidad exacta de cada sesión y convertir el entrenamiento en una ciencia de precisión casi quirúrgica. El éxito competitivo de Jakob en 1500, 3000 y 5000 metros ha convertido ese modelo en referencia mundial. Y ahí aparece la gran pregunta que atraviesa hoy todo el running moderno: ¿es mejor la precisión fisiológica del laboratorio o la variabilidad intuitiva del bosque? Medallero Juegos Olímpicos Cortina 2025, top20 países.
EL MÉTODO NORUEGO Y EL IMPERIO DEL LACTATO
Quizá el mayor símbolo de esta revolución científica sea Jakob Ingebrigtsen. Campeón olímpico y mundial, dominador europeo desde adolescente, Jakob representa probablemente el ejemplo más extremo de entrenamiento monitorizado dentro del atletismo moderno. Junto a sus hermanos Filip y Henrik, ha popularizado un sistema basado en el control constante del lactato sanguíneo como herramienta para regular intensidad y evitar excesos.
Durante décadas el lactato fue interpretado erróneamente como un simple residuo tóxico asociado a la fatiga muscular. Hoy sabemos que funciona sobre todo como un indicador extremadamente útil del ritmo interno al que el cuerpo está produciendo energía. El objetivo del sistema noruego consiste en acumular muchísimo tiempo de calidad cerca del umbral fisiológico sin cruzar nunca la línea roja del agotamiento excesivo.
La lógica del método resulta sencilla y tremendamente eficaz. Cada corredor posee una intensidad exacta donde obtiene máxima adaptación aeróbica con mínima fatiga residual. Si el lactato aparece demasiado alto, el ritmo baja ligeramente. Si el valor queda demasiado bajo, el atleta acelera unos segundos por kilómetro. Todo queda medido, registrado y comparado con semanas anteriores para analizar evolución fisiológica real.
Jakob Ingebrigtsen: Lecciones entrenamiento running invernal.

Entrenaminento Jakob Ingebrigtsen. Foto Coros.
El modelo noruego ha producido resultados extraordinarios.
Jakob Ingebrigtsen domina las grandes competiciones internacionales con una regularidad histórica. Filip Ingebrigtsen llegó a conquistar el título europeo de 1500 metros y Henrik también alcanzó élite mundial. El éxito competitivo ha convertido el método noruego en referencia obligatoria para entrenadores y corredores de medio mundo.
La diferencia fundamental respecto al modelo africano aparece precisamente en cómo se entiende el entrenamiento.. Cada corredor posee ritmos concretos, zonas específicas de lactato y objetivos individualizados medidos con enorme precisión. Dos atletas aparentemente haciendo la misma sesión pueden estar trabajando en realidad estímulos completamente distintos según sus valores internos. Los corredores giran mientras entrenadores revisan tablets, pulsómetros y medidores de lactato. Entre repeticiones aparecen pequeñas tiras de sangre utilizadas para analizar el esfuerzo exacto de cada atleta y ajustar el ritmo apenas unos segundos por kilómetro arriba o abajo según el resultado obtenido.
Radio Trail; Umbral de lactato y modelos entrenamiento trail running, Mayayo.

KENIA: LA FUERZA DEL GRUPO.
A miles de kilómetros, en las altas planicies de Kenia la filosofía del entrenamiento parece proceder de otro universo completamente distinto. Senderos de barro, bosques de eucaliptos, desniveles salvajes y grupos inmensos de corredores forman parte cotidiana de un ecosistema donde el entrenamiento sigue siendo una experiencia profundamente colectiva.
Los corredores salen juntos y el grupo regula el esfuerzo. El recorrido cambia constantemente según el terreno, la climatología o incluso el estado anímico de la sesión. No existe obsesión por el kilómetro exacto ni por la velocidad constante. Lo importante es acumular adaptación física y mental mediante una enorme variabilidad de estímulos. Esa idea contiene toda una visión del entrenamiento donde el desnivel, la resistencia muscular y la capacidad de adaptación pesan más que el dato exacto del reloj GPS.
Aunque hoy muchos corredores africanos utilizan tecnología moderna, su relación con ella sigue siendo muy distinta a la occidental. El GPS es una herramienta secundaria, nunca el centro del entrenamiento. Algunos técnicos etíopes consideran incluso contraproducente mirar continuamente el reloj porque puede romper la dinámica natural del grupo y desconectar al atleta de sus sensaciones corporales reales.
COMPARTIR Y DIVERTIRSE.
Aquí aparece probablemente la mayor diferencia cultural entre ambos modelos. En Europa o Estados Unidos el entrenamiento se entiende sobre todo como una experiencia individual y algo muy serio. Cada corredor administra su cuerpo como si fuera una máquina fisiológica que debe optimizarse mediante datos y control científico.
En Kenia se da un enfoque muy diferente, podríamos decir incluso que a veces el grupo protege al individuo de sí mismo. Los corredores regulan colectivamente la intensidad y existe incluso una dimensión ética del entrenamiento compartido. Si alguien endurece demasiado una sesión o perjudica al grupo actuando de manera egoísta, puede sentirse moralmente obligado a compensarlo después invitando comida o bebida al resto de compañeros.
El entrenamiento deja entonces de ser únicamente fisiología para convertirse también en una actividad social. Correr solo resulta extraño dentro de muchos grupos africanos porque el rendimiento nace precisamente de esa energía compartida entre atletas. La motivación, la resistencia mental y la capacidad de soportar grandes cargas aparecen profundamente vinculadas a la comunidad.
Ese componente colectivo ayuda además a explicar parte del dominio africano en maratón. Tigist Assefa pulverizó el récord mundial femenino en Berlín dentro de un ecosistema todavía muy marcado por esa cultura grupal etíope. Tamirat Tola conquistó el oro olímpico en París mostrando una adaptación extraordinaria al desgaste y al desnivel. De hecho, si recordais, casi todas las sesiones de fotos del propio Kipchoge en las previas a sus asaltos del record del mundo lo retrataban corriendo con varios compañeros por las propias calles de la ciudad sede que le verían pronto asaltar la línea azul.

Kipchoge previa Maratón Tokio 2023. Foto NN Running
CARRERAS DE MONTAÑA Y ENTRENAMIENTO POPULAR:
¿KENIA O NORUEGA?
Durante mucho tiempo Occidente interpretó el éxito africano desde explicaciones relacionadas con genética o altitud. Sin embargo, cada vez resulta más evidente que el corredor africano posee ADEMÁS una cultura muy sofisticada del entrenamiento de resistencia. Lo que cambia no es la calidad del conocimiento, sino el lenguaje utilizado para expresarlo. Mientras Europa traduce el rendimiento mediante laboratorios, gráficas y algoritmos, Kenia sigue desarrollando gran parte de ese conocimiento a través de experiencia compartida, observación colectiva y adaptación constante al entorno. Los corredores africanos poseen una comprensión muy fina de ritmos, fatiga y gestión energética, aunque muchas veces no la expresen mediante datos numéricos.
Ahí aparece quizá uno de los errores del running moderno, el confundir medir algo con entenderlo de veras. Tener más datos no siempre significa entender mejor el cuerpo humano. Y precisamente el modelo keniata nos recuerda que el rendimiento deportivo sigue siendo también una experiencia emocional, social y cultural.
COMO ADAPTARLO AL CORREDOR POPULAR.
El corredor popular vive hoy una invasión tecnológica sin precedentes. Los relojes modernos miden potencia, VO2Max estimado, recuperación, sueño, estrés, variabilidad cardíaca y carga fisiológica. Más allá de los puros datos recogidos, hay negocios enteros como Strava que se basan en convertir cada entrenamiento en una exposición pública de métricas y comparaciones permanentes para lograr «kudos». Incluso, existen medios de comunicación que publican noticias basadas exclusivamente en un post de Strava, tal cual (¡!)
Como popular, confieso que muchas de esas herramientas son extraordinariamente útiles. No tengo Strava, conste. Pero si llevo ya una colección de relojes gps gastados desde hace más de 10 años porque bien utilizado ayuda a controlar intensidad y evitar errores clásicos de sobreentrenamiento. Además, un reloj gps aporta seguridad en la montaña y me permite tambien entender mejor ritmos y cargas semanales.
El problema aparece, creo, si pierdo la capacidad de «entender» mi propio cuerpo sin validación digital. Ningún reloj comprende realmente cómo me afecta una semana complicada de trabajo, una mala noche o una situación emocional difícil. Ningún algoritmo puede medir exactamente lo que siento en mitad de una subida bajo la nieve o la tormenta en mi querida Cercedilla. Que no siempre es malo eh? Seguro que has tenido como yo alguna salida bajo el granizo, nevada o chaparrón donde te sentiste eufórico a ratos, fuerte y feliz de tener salud y ganas para estar allí pasándolo «mal» en ese momento.
Ahí Kenia lanza una advertencia poderosa al runner hiperconectado. La excelencia también puede construirse lejos de las pantallas. Y quizá el gran riesgo del atleta hipertecnificado sea precisamente convertirse en alguien incapaz de escuchar sus propias sensaciones.
La respuesta no enfrenta Noruega vs Etiopía, las combina.
Como casi todo en la vida, son dos formas de presentar dos extremos que casi siempre aportan puntos fuertes cada uno. Tampoco se eliminan entre sí el uso del GPS y la intuición. Tal como lo veo, el futuro más inteligente del entrenamiento trail running popular parece dirigirse hacia una síntesis donde tecnología y experiencia personal convivan sin destruirse mutuamente. Por tanto, nada más lejos que apostar a ciegas en exclusiva por GPS o por intuición. Para mí que el futuro más inteligente del entrenamiento parece dirigirse hacia una síntesis donde tecnología y experiencia corporal convivan sin destruirse mutuamente.
- Podemos aprender mucho del modelo noruego. Controlar intensidad ayuda a evitar lesiones y mejora consistencia. Entender conceptos básicos como umbral aeróbico o carga acumulada permite entrenar con más lógica y menos impulsividad. Los datos bien utilizados son herramientas extraordinarias.
- Pero también puede hacerlo del modelo etíope. Entrenar en grupo mejora adherencia y motivación, de ahí el éxito de las quedadas semanales de tantos clubes de montaña, clubes de corredores o cuadrillas de amigos. Variar terrenos fortalece musculatura y biomecánica. Introducir fartlek, desniveles y sesiones menos rígidas aporta riqueza física y mental que muchas veces desaparece cuando todo se convierte en una ecuación matemática.
Quizá el futuro del running popular (elite, incluso) pertenezca precisamente a quienes sepan combinar ambos mundos. Corredores capaces de utilizar tecnología sin convertirse en esclavos de ella. Atletas que entiendan los datos, pero sigan disfrutando también de las carreras de montaña guiados únicamente por sensaciones y compañeros.
Porque el gran secreto del correr probablemente no esté ni en el laboratorio ni en el bosque por separado. Tal vez el lograr la mejor versón de uno mismo llega justo en el punto donde la precisión científica y la humanidad del entrenamiento compartido consiguen encontrarse.

Puerto de la Fuenfría invernal. Foto Mayayo.
CARRERAS DE MONTAÑA Y VETERANOS. RADIO TRAIL
Como prevenir accidentes, con Albert Carrere y Mayayo
Nuestra sección ACCIDENTES MONTAÑA se centra hoy en los riegos específicos que se agudizan con la edad. Conocerlos es vital para seguir gozando a tope de las carreras de montaña muchos más años. Arrancamos con un podcast especial por nuestro editor Mayayo, veterano de 56 años y con Albert Carrere de la Clinica del corredor como especilista sanitario invitado
Podcast Radio Trail: Accidentes montaña veteranos. cómo prevenirlos.
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