Pecados capitales del Trail Running: La Envidia, esos puntos UTMB. #Todoestoeracampo (7) Por Luis Arribas

.

Los Pecados Capitales del trail llegan ya a su séptima columna hoy: Una sección que ofrece las columnas de opinión de un veterano corredor, Luis Arribas @_spanjaard, quien lleva años compartiendo kilómetros con nosotros, una década desde aquellas sesiones con Los Paquetes, como aquellas ediciones compartidas en la Madrid Segovia.

.

Luis lleva años viviendo la pasión de escribir, habiendo colaborado en numerosos medios, así como ha publicado ya dos libros. Vamos pues con estas letras a medio Febrero donde tras bregar con la Gula, Avaricia, Ira, Pereza y Lujuria hoy glosamos la ENVIDIA en #Todoestoeracampo

__________________________

.

#TODOESTOERACAMPO, por Luis Arribas @_spanjaard

Pecados capitales del Trail (7): La Envidia. (Esos puntos UTMB)

.

 

Envidia infinita, de la buena y de la mala. Querer lo imposible para uno viendo cómo para otros sí es posible. También el deseo dolorido que produce esa comezón y que mueve al ser humano a despendolarse, sonreír cuando no se tiene ganas, acuchillar al vecino cuando la ley está ausente o despellejar online cuando se tiene el dedo caliente. Fruto de la eterna insatisfacción por lo que otros poseen y nosotros no, considerando siempre que lo de los demás es mejor, más abundante y bonito, ahí la tenemos. ¿A que reconocéis a la primera esas premisas? Ay, envidia. Ay, nosotros.

 

Queridas, queridos, hablamos de la herramienta más sibilina y antigua y tenéis que creerme cuando la situamos en el trono de los pecados más vigentes. No se odia tanto como se envidia. No se deja llevar uno tanto por la lujuria como por la envidia. Y no hablo de esas piernas larguísimas, del casoplón que se construyó el otro o ese pelazo ondulado sino del mundo de las carreras por montaña. El trail es sólo una traducción moderna de una cosa antiquísima: correr por las sendas. Como cosa antiquísima, por tanto, está sujeta a mecanismos morales tan antiguos como la Humanidad. Envidia genera poner a la vista los arroyos más cristalinos y los cerros más bellos. Y vídeos en la salida con música de corceles al viento y miles de participantes felices ante una nueva épica etcétera.

 

Con el dedo preparado en la página de pasarela de pago en internet, envidiamos el rosario de viajes del otro. Como organizador, envidiamos el mismo rosario que generan otros que contaron con mejores condiciones subjetivas o paisajísticas sobre las que montar esa carrera. Nada nuevo bajo el sol.

 

Por eso, entender que, donde esté la categorización de belleza, ahí llega nuestro pecado capital de hoy. Criaturas, con vosotros la envidia, el gran pecado capital de una buena jartá de países, quinto de Alemania y primero de España, como Carlos de Habsburgo.

 

Movidos por un sistema justísimo de convenciones sociales y porque no es plan estar a puñaladas, distinguimos entre envidia de la mala y de la buena. Yo creo que se trata de la misma. “Les tengo envidiaca por lo bien que salen en las fotos, siempre sonrientes en mitad del Puerto del Reventón, pero envidia de la buena”, se oye. “Es que organizan estos tipos una carrera que ole. Esas inscripciones cerradas desde hace meses, lista de espera, esos bosques”, quizá podrían parecer admiración positiva y sincera. Pero hablamos de pecadores (de la pradera).

 

Entre personas está todo dicho. Nos envidiamos cerrilmente. Nos libramos de la cárcel porque el miedo nos impide asesinar. Pero entre eventos, carreras, marcas comerciales relacionadas con el trail… ahí hablamos de la subsistencia comercial, el éxito entre los participantes. El calendario está que rabia y cada nueva incorporación suscita un revuelo antiguo como el hilo negro. Es inevitable que nuevas y viejas carreras peleen por su supervivencia. La famosa tarta tiene las porciones contadas.

 

Por fortuna esto no es el segmento inmobiliario o del comercio de droga. Hasta donde alcanza mi conocimiento, los actores del circuito trail tienden a llevarse cordialmente. No hay tantos millones en juego. Sólo descoordinación y cierto amateurismo. Digamos que se envidia con modestia, se envidia con una moderación amistosa y con una repercusión limitada. La mayor parte reconoce el éxito de los demás, cruza palabras corteses e intenta aprender de los grandes envidiados.

 

En el subtítulo de esta columna coloqué los famosos puntos UTMB con un poco de mala leche y un mucho de ejemplo. Es un modo de reconducir esa envidia por un camino factible y positivo. Tan grande y tan atractivo resulta el universo Chamonix que es mejor convertir la envidia en el mero hecho de poder identificarse con ese sistema de calificación. Una carrera no tendrá tres mil participantes ni vídeos de cincuenta minutos pero podría atraer gente como paso previo. Es más, si la propia carrera estrella otorga la aprobación a ese sistema de calificación (en el que además se te menciona), quizá los sistemas de calificación podrían ser, a su vez, tu propio baremo de seguridad, si eres una carrera larga, o de reconocimiento internacional y seriedad comercial, si eres una federación o una asociación de carreras.

 

Dijo uno de mi barrio que de lo malo mejor no copiar nada pero que, de lo bueno, hasta el aliño. El éxito ajeno produce escozores, por eso somos humanos. Cuando estéis a punto de lanzar la espada criticona, arrinconados por las responsabilidades en casa o la falta de presupuesto para el viaje alucinante que harán vuestros colegas de club, cuando os lleven los demonios porque perdisteis esa oportunidad de inscribiros o de contratar al mejor, envidiaos, pollos, pero envidiaos con amor y humor..

__________________________

,

MÁS PECADOS CAPITALES EN LAS CARRERAS DE MONTAÑA.

Si te ha gustado leer este episodio de #todoestoeracampo, no dejes de echar un ojo a sus hermanas: Ira, Avaricia, Gula…

________________________________

.

MÁS INFO ENTRENAMIENTO Y MATERIAL TRAIL RUNNING

__________________________________________________________

Info publicada por Mayayo Oxígeno para Carrerasdemontana.com